MEXICO - Balacera causa terror en el Estadio Corona

ago
21
2011
Detonaciones de armas de grueso calibre ocasionaron que los asistentes al estadio Territorio Santos Modelo (TSM), donde se jugaba el partido Santos-Morelia, incursionaran en estampida en la cancha y se decidiera la suspensión del encuentro, poco antes de concluir el primer tiempo.
Era el minuto 40 cuando varias detonaciones de alto calibre provocaron que jugadores, auxiliares y técnicos iniciaran la huida rumbo a los vestidores.

El cuerpo arbitral, encabezado por el silbante Francisco Chacón, pitó la suspensión al tiempo que se dirigía a toda prisa a los vestidores, seguido por decenas de aficionados que ingresaron en la cancha intentando resguardarse del tiroteo.

Temerosos, la mayoría de los espectadores se tiraron al suelo, en las gradas de uno de los escenarios futbolísticos más modernos del continente, ubicado en una de las urbes más violentas del país.

La confusión de los primeros minutos hizo correr versiones de que el tiroteo se había desarrollado en el interior del estadio; sin embrago, la balacera ocurrió afuera, cuando un convoy militar encaró a un grupo de sicarios que transitaban por la carretera que conduce a Francisco I. Madero, uno de los municipios rurales de La Laguna.

Informes preliminares establecen que un convoy militar marcó el alto a una caravana de tres potentes camionetas cuyos tripulantes, en respuesta, rafaguearon a los soldados, quienes a su vez repelieron la agresión a tiros e iniciaron una infructuosa persecución.

En el enfrentamiento, un policía municipal, asignado al operativo de vigilancia del TSM resultó herido, mientras que entre el público se atendieron varios ataques de pánico.

Un operativo conjunto intercorporaciones inició de inmediato el patrullaje de diversos puntos de Torreón, sin lograr detener a nadie.

Dentro del estadio, los aficionados se vieron envueltos en la incertidumbre y el miedo durante aproximadamente 10 minutos. Algunos saltaron a la cancha mientras que otros se refugiaron detrás de la publicidad móvil.

Los jugadores locales subieron a las gradas a buscar a sus familiares que presenciaban el partido.

El presidente del club Santos Laguna, Alejandro Irrarragorri, anunció la suspensión oficial del encuentro, por acuerdo de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut).

A México se le están acabando los "nunca antes...". Nunca antes había estallado en el país un coche bomba hasta que Ciudad Juárez vivió la explosión de uno; nunca antes se había lanzado una granada contra población indefensa hasta que las esquirlas enlutaron a Morelia; nunca habían matado a un candidato a gobernador que estaba a punto de ganar hasta que hace un año ocurrió en Tamaulipas; nunca habían asesinado a tantos alcaldes hasta que eso se volvió cosa de cada mes (ayer mataron a golpes a uno más), y nunca antes hasta hoy un partido de futbol de la primera liga se había suspendido porque el sonido de disparos hizo que jugadores y aficionados buscaran refugio.

Al minuto 40 del primer tiempo, el Morelia armaba una jugada para tratar de llegar a la portería de los locales, los Santos de Torreón (ciudad ubicada en Coahuila, al norte del país). Quienes seguían el juego a través del televisor vieron y escucharon enseguida algo inédito: tras un silbatazo del árbitro, detonaciones. Los jugadores se echan al suelo; la mayoría corre como atletas en una pista de cien metros planos a guarecerse. La gente en las tribunas se apelotona en las gradas. La tarde suena a tiros. Las cámaras de la televisión recogen el desconcierto de los aficionados agachados. Cuatro minutos más tarde, cuando las armas callan, la gente decide invadir la cancha. El juego quedaba suspendido de manera definitiva.

El parte policial es tan seco como inútil: se escucharon tiros en la carretera que une a Torreón con San Pedro. Un policía resultó herido. Pero que las autoridades no informen, no aparezcan, no tranquilicen, eso a los torreonenses no les asombra en lo absoluto. Torreón es una ciudad vecina a Gómez Palacio, población que pertenece a otro Estado: Durango. En Torreón domina el grupo criminal de Los Zetas. En Gómez Palacio, el Cartel de Sinaloa. Un río divide esas poblaciones que un día sí y otro también atestiguan desde hace años los ataques de los criminales de uno y otro bando, que incursionan en territorio enemigo para matar rivales. Las autoridades prácticamente no existen.

Nunca los narcotraficantes habían secuestrado cuatro periodistas. Hasta que en Gómez Palacio ocurrió hace poco más de un año. Nunca habíamos visto que de una cárcel salieran reclusos a cometer asesinatos y regresaran a ponerse a salvo tras las rejas, hasta que supimos que del reclusorio de Gómez Palacio salían criminales a matar a las calles de Torreón. Nunca se había transmitido un tiroteo en vivo y a todo el territorio nacional, hasta que desde el estadio Corona en Torreón, todos vimos y escuchamos cómo los tiros de los criminales ganaban la partida. El juego quedó para mejor ocasión.


Liga mexicana

Los aficionados se protegen tras escuchar los disparos- REUTERS



Iragorri intentaba llamar a la calma. Acompañado de Oswaldo Sánchez, el directivo invitaba a los aficionados que permanecían en las gradas a presenciar otros encuentros de la jornada 6, a través de las pantallas gigantes del TSM.

Asimismo, les indicó que podían quedarse dentro del estadio hasta que se sintieran seguros.

Minutos después, se activó el código rojo, que llevó a las calles de Torreón a varios comandos policiacos y militares que intentaban localizar a los responsables.

Irrarragorri informó que no hubo víctimas dentro del estadio y dejó en claro que el episodio de violencia se registró afuera del inmueble.
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FOTO - Balacera en el Estadio Corona
VIDEO - Vea el video del terror en nuestro link correspondiente.
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