MERCOSUR - PARLAMENTO DEL MERCOSUR DELEGACION PARAGUAY

ene
6
2012
PARLAMENTO DEL MERCOSUR DELEGACION DE PARAGUAY PRONUNCIAMIENTO

PARLAMENTO DEL MERCOSUR DELEGACION DE PARAGUAY PRONUNCIAMIENTO

 

    Alfonso González Núñez, presidente

A espaldas de los pueblos de Sudamérica, en general, y de los del MERCOSUR, en particular, los presidentes de las cuatro Repúblicas Partes del Tratado de Asunción, resolvieron ampliar y desnaturalizar de manera inconsulta el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático introduciendo un Acta adicional, “Ushuaia II”, consumada reproducción de la sancionada por la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).

En ocasión de la Cumbre de Jefes de Estados del 20 de diciembre último, celebrada en Montevideo, Fernando Lugo, José Mujica, Cristina de Kirchner y Dilma Roussef suscribieron la adopción de un adefesio jurídico de corte groseramente autoritario que en su Art. 6. Inc. b) establece “Cerrar en forma total o parcial las fronteras terrestres. Suspender o limitar el comercio, tráfico aéreo y marítimo, las comunicaciones y la provisión de energía, servicios y suministros”, en aquellos países donde supuestamente hubiere ruptura o amenaza de ruptura del orden democrático.

La Delegación de Paraguay en el Parlamento del MERCOSUR había advertido a partir de un pronunciamiento publicado por la prensa local en el mes de junio pasado, de la abierta y malsana intención de tergiversar la letra y espíritu del Protocolo de Ushuaia, a propuesta del gobierno argentino, de forma a ajustarlo a los devaneos intervencionistas de los jerarcas, promotores y sostenedores de la UNASUR.

También en esa oportunidad se había dejado en claro que el Protocolo de Ushuaia define con exactitud y a resguardo de ambigüedades o sofismas las medidas institucionales a implementarse en caso de quiebre o inminente riesgo de quiebre del Estado de Derecho en algunas de las naciones miembros, razón por la que deviene extemporáneo ese anexo documental de inconfesables propósitos, dado que se orienta a cercenar la libre autodeterminación de los pueblos consagrada en las modernas Constituciones de los países civilizados.

Si hipotéticamente se produjere una fractura del orden democrático en determinado Estado Parte del MERCOSUR, el Art. 5 del Protocolo de Ushuaia explícitamente contempla “la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos”.

Este criminal atropello a los preceptos universales relativos a la soberanía e independencia patrias, rubricado por el Señor Lugo sin el conocimiento de la ciudadanía compatriota y de ambas Cámaras legislativas, perjudicará de entrar en vigor directa y notoriamente a Paraguay, considerando su mediterraneidad y la eventual clausura de sus fronteras comportará su completo aislamiento de la comunidad internacional, con las funestas consecuencias que tal barbarie acarreará en los aspectos económico, social y cultural.

Además, no se puede garantizar que los oprobiosos términos del enunciado de marras serán observados literalmente, en consonancia con el texto; antes bien, no se descarta que la interpretación de su contenido exceda en mucho lo estipulado taxativamente, arbitrándose providencias que degradarían a los “caídos en desgracia” a la condición de potencia invadida y ocupada por los conquistadores.

El Presidente Lugo tiene la obligación inaplazable de brindar sin demoras explicaciones creíbles a la sociedad y a la clase política en torno a su punible decisión de mantener en la ignorancia a la ciudadanía acerca de esa extravagancia legal pergeñada por los falsarios y falsarias que buscan sojuzgar la voluntad autónoma de los pueblos, especialmente de los más inermes. A la par, exhortamos al Congreso Nacional a que convoque al canciller al fin de brindar una pormenorizada versión de los hechos que por su extrema gravedad hoy sacuden a la opinión pública.

No obstante, importa esclarecer que ese virtual apéndice del Protocolo de Ushuaia requiere inexcusablemente de la aprobación de los respectivos Congresos para su vigencia y, como es sabido, el Congreso paraguayo ha proporcionado pruebas contundentes de su fidelidad al sistema democrático de convivencia y su apego a los derechos, aspiraciones e intereses supremos de la nacionalidad.

Finalmente, esta Delegación expresa su honda preocupación por los reiterados conatos de desfigurar los principios cardinales del MERCOSUR, desviaciones políticas que apuntan a envilecer el Tratado de Asunción y demás normativas rectoras amoldándolas a las apetencias de los dictadores disfrazados de demócratas.-

Enero de 2012

Parlamentario ALFONSO GONZALEZ NUÑEZ

Presidente

Delegación de Paraguay

Parlamento del MERCOSUR

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