“Si vos querés comprar en un remate
judicial, tenés que pasar sí o sí por ‘La Liga’”. La frase no es
antojadiza ni un artilugio literario. Pertenece a un abogado que, activo
participante del negocio de la compraventa de inmuebles, conoce al
detalle los movimientos de una organización que marca el ritmo de las
subastas judiciales desde hace, al menos, tres décadas.
Por supuesto, la fuente mencionada no es la única que
advierte de tal situación. Desde la propia Corporación de Rematadores y
Corredores
no dudan en tildar de intimidatorio al
accionar de un grupo integrado por más de 300 personas, todas vinculadas
con estudios inmobiliarios que, por lo general, recurren a la presión y
a las amenazas con el fin de eliminar la competencia en los remates.
A
través de estos métodos, los integrantes de “La Liga” –que en más de
una oportunidad toman parte de subastas acompañados por guardaespaldas,
según reconocieron fuentes policiales– logran bajar la cantidad de
ofertas por un determinado inmueble y,
de esa forma, cierran
compras a precios muy ventajosos.
"Otra opción de
negocio a la que apela la organización", precisó a
iProfesional.com
un martillero porteño, que pidió reserva de identidad, "es el
acuerdo de antemano con los interesados en comprar en un determinado
remate".
“El potencial comprador se sienta a hablar previamente
con alguien de ‘La Liga’ y ahí, por ejemplo, argumenta que no quiere
pagar más de 50.000 dólares por una determinada propiedad. La
organización le dice: ‘
Está bien, lo sacamos en 45.000, y los
otros 5.000 son nuestros’. Y en la mayoría de los casos sucede
así”, detalló el profesional a este medio.
¿Y qué ocurre si no
hay diálogo previo con ‘La Liga’? “Si no arreglás antes, entonces
comienzan a levantar la mano hasta que la cotización se va por las
nubes. En muchos casos, terminan comprando ellos y puede que, después,
terminen revendiéndolo al principal interesado en un valor muy superior
al que éste último pretendía pagar”.
Pero el esquema de maniobras
que presenta esta organización no se agota en estas opciones.
Según
precisó a
iProfesional.com Arturo Grieten Sauvidet,
tasador de LJ Ramos, “La Liga, en muchos casos, también compra una
determinada propiedad y luego revende el inmueble en remates internos,
entre los propios interesados que hacen negocios con ellos”.
“La
diferencia entre lo que paga ‘La Liga’ en el remate general y lo que
saca luego en la subasta interna
es lo que se reparte entre los
miembros de la organización. Por supuesto,
la opción
más común es que operen a modo de pool de compras, es decir,
adquiriendo
la propiedad para alguien y quedándose con una comisión por
llevar a cabo la operatoria”, amplió.
En diálogo con
iProfesional.com,
Eduardo Saravia, vicepresidente de la Corporación de Rematadores y
Corredores Inmobiliarios, enfatizó que las características que ostenta
la organización, “sumado a que los controles que hay para limitarlas
casi no se ejercen, hace que se puedan desenvolver cada vez con mayor
libertad”.
“
La fuerza de ‘La Liga’ está en que no se hace
cumplir la prohibición de la compra en comisión. Actúan
supuestamente con poderes que les ceden otras personas para operar en
los remates. Pero, en lo concreto, ellos carecen de esos avales. Así,
espantan a los particulares y ellos se aseguran la compra a precios
siempre ventajosos”, detalló.
Según Saravia, más allá de
que la estructura de este grupo aglutine a más de 300 personas,
el
poder de decisión recae hoy en menos de 30, que son las que
acercan particulares que buscan operaciones redituables y, en paralelo,
se
llevan el grueso de las comisiones que obtienen en cada
subasta.
“Aunque, en la actualidad, el nivel de remates está por
debajo del de otros años,
lo concreto es que ‘La Liga’ se
asegura, al final de cada período, ganancias por millones de pesos.
La organización está conformada por gente que se dedica únicamente a
eso:
ejercer presión para comprar a bajo precio para
posteriores remates, o para beneficiar a un particular que les asegura
un monto por la transacción exitosa que logran”, aseveró.
Consultado
respecto del financiamiento que aceita los movimientos de “La Liga”,
Saravia sostuvo que “el respaldo es enorme, principalmente motivado por
las comisiones que logran en cada operación”.
“Pero también hay
otros factores que les cubren las espaldas. Hay mucho dinero para sus
movimientos. Sin dudas,
se sabe que hay capitalistas que
invierten plata para que las compras se lleven a cabo y así lograr
buenos negocios. Igual, hay muchos, dentro de la organización,
que tienen capital propio”, agregó.
Presión
constanteEn su momento, el entonces presidente de
la Corporación de Rematadores y Corredores Inmobiliarios, Alberto
Bieule, llegó a reconocer que la agrupación “
presiona a la gente
incauta”.
“Es difícil que alguien, sea martillero o
simple agente inmobiliario, te reconozca el accionar de la
organización”, comentó a
iProfesional.com un abogado de
amplia experiencia en remates y subastas de inmuebles.
En su
momento, “La Liga” centraba su accionar en la sede de la Corporación de
Rematadores, en el 1233 de la calle Perón, en Capital Federal.
Pero
el nivel de amenazas y aprietes que habría ido elevándose en ese lugar,
sumado a la falta de controles rigurosos de seguridad, motivó que
la
Corte Suprema de Justicia mude este año las subastas a un inmueble
propio, ubicado en cercanías del shopping del Abasto.
“Hubo
que trasladar las subastas porque el ambiente, en muchas oportunidades,
se puso muy violento.
La intimidación y la presencia de
guardaespaldas que parecen más ‘patovicas’, que otra cosa, motivó la
medida”, comentó a este medio una fuente judicial.
Otro
argumento sobre el se sustentó esta decisión viene dado por
la
suerte de monopolio en los remates que, con el correr de los
años, comenzó a ostentar la Corporación. “Obviamente, al tener carta
libre para operar ahí, ‘La Liga’ podía asegurarse las mejores
oportunidades, si se lo proponía”, indicó el mismo vocero.
Desde
la Corporación de Rematadores y Corredores Inmobiliarios, Saravia salió
al cruce de estos dichos. “
Venimos denunciando las deficiencias
de control a la Oficina de Subastas, pero no se hace nada.
Ahora el cambio al Abasto es peor, porque los particulares menos se van a
acercar a ese barrio para hacer operaciones”, comentó.
Se estima
que algunos de los líderes de la organización serían propietarios
de
hasta 120 edificios subastados por la Justicia en cumplimiento de
ejecuciones de sentencias.
Durante 2009, según los
últimos datos dados a conocer por la Oficina de Subastas Judiciales, se
remataron alrededor de 2.000 propiedades; algo así como un 8,4% menos
que en 2008.
Pero, a diferencia del período previo,
a lo
largo del año pasado el precio de salida subió un 17 por ciento. Casas,
autos, garajes, barcos, lotes, departamentos y edificios son
algunos de los bienes que mayor participación en las subastas
registraron durante 2009.
Modus operandi
“Los
integrantes de ‘La Liga’
se juntan todas las mañanas en
bares cercanos a los lugares donde se hacen los remates, y
se
reparten la cobertura de las operaciones. A veces discuten,
incluso se pelean, pero lo cierto es que los líderes son caballeros, que
conocen los procesos y manejan como nadie los tiempos y los códigos”,
graficó a este medio un abogado con presencia permanente en remates.
“
Hoy
se podría decir que no hay una única ‘Liga’, sino varias.
Aunque todas se definen como la original. Te esperan en la puerta misma
de las subastas, te abordan,
y se ofrecen a comprar por vos por
una comisión”, añadió.
De acuerdo al abogado, “si la
propiedad no les interesa, vas y comprás tranquilo”.
“Ahora,
si
ellos están operando para un inversor, te van a hacer la vida imposible
para que te bajes de la subasta. Una alternativa a la que recurren
es la de comenzar a ‘inflar’ el precio de la propiedad hasta que quedás
afuera”, aseguró.
Grieten Sauvidet, de LJ Ramos, en cambio,
estableció diferencias internas entre quienes conforman “La Liga”.
“Están los que conocen los riesgos jurídicos, los expedientes, y tienen
experiencia para asesorar.
Pero también hay estafadores que te
hacen poner dinero y luego no te devuelven nada”, aseguró.
El
especialista aportó un ejemplo: “Alguien de ‘La Liga’ dice que puede
conseguirte el 80% restante de una compra en la que el particular logró
quedarse con el 20 por ciento. Te pide el capital, porque los otros
propietarios exigen una suma para negociar. El particular se lo
adelanta, y el agente después no sólo no concreta el negocio, sino que,
además, se queda con la suma entregada”.
Un factor que se repite
en todos los testimonios recabados por
iProfesional.com, al
momento de hablar de este grupo es, sin dudas,
el carácter
intimidante y –como bien lo definió un tasador consultado– “
pseudo
violento” que al parecer muestran los integrantes de “La Liga”.“
Si
los ves, das media vuelta y te volvés. Eso hace que los
particulares sientan miedo y, en muchos casos, eviten concurrir. Por
supuesto, es lo que les interesa a ellos, que así compran sin
competencia”, razonó la misma fuente.
¿Hay algún oponente que
logra complicarles el negocio en algún momento? Grieten Sauvidet fue
claro: “Por supuesto. Hay rivales con los que ellos saben que no
pueden dar pelea por cuestiones de poder económico. Ahí no levantan la
mano”.
“
Costantini, IRSA, son nombres muy poderosos para
‘La Liga’. Ahí el poder de compra de la organización pierde
peso en ciertos remates. Saben que no pueden competir con semejante
capital”, concluyó.
Patricio Eleisegui ©
iProfesional.com