El mayor rechazo al mandatario, con 61% en contra, se registró en Santa Cruz, la mayor y más próspera ciudad de Bolivia, donde en los últimos comicios ha rondado el 40% el partido nacionalista e indigenista de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS).
Ipsos-Apoyo entrevistó para esta encuesta a 1.024 personas entre el 12 y el 23 de mayo en Cochabamba, El Alto, La Paz y Santa Cruz, que albergan aproximadamente a la mitad de la población boliviana.
Para los politólogos Mariana Rodríguez y Júnior Pantoja, citados por El Deber, la encuesta refleja la coyuntura negativa que han enfrentado Morales y su Gobierno en las últimas semanas, con manifestaciones y huelgas de trabajadores que exigen un mayor aumento salarial y otras protestas sociales con violencia. EFE
Ministros de Morales negocian con indígenas que lincharon a cuatro policíasSegún emisoras de radio locales, los ministros llegaron a primera hora de la mañana al pueblo de Uncía, en el norte del departamento de Potosí (suroeste), y tuvieron que esperar la conclusión de una asamblea de los pobladores para iniciar el diálogo con los líderes de las comunidades.
Coca dijo a la radio estatal Patria Nueva que los enviados del Gobierno viajaron a la zona por la "disposición" de Morales para solucionar el conflicto con los indígenas que torturaron y lincharon a los cuatro policías, a quienes acusaron de homicidios, robos y extorsiones.
Los clanes aimaras y quechuas del Altiplano boliviano alegan que en ese y otros linchamientos aplican la llamada "justicia indígena originaria", que quedó reconocida en la Constitución que promulgó el indigenista y nacionalista Morales en 2009, pero el Gobierno rechaza ese argumento.
Una asamblea de los "ayllus guerreros" (clanes indígenas) realizada en Uncía, donde ocurrió el crimen, declaró "zona roja" la región y no permite el acceso de policías ni fiscales para buscar los cuerpos.Morales y otras autoridades han suplicado a los indígenas que devuelvan los cadáveres y, por el momento, descartan una acción policial.
"Lo primero que tienen que hacer es entregar los cuerpos de estos policías", reiteró hoy Llorenti en una rueda de prensa en Uncía antes de la reunión.
Agregó que el Gobierno, aunque el diálogo no prospere, mantendrá su voluntad de dialogar con los indígenas, pero en ese caso deberían reunirse en La Paz.
Además de los ministros, está en la región el Defensor del Pueblo, Rolando Villena, quien aseguró a los medios que se quedará allí hasta que los indígenas devuelvan los cuerpos de los policías "desaparecidos".
Villena afirmó que instó al Gobierno a presentarse en la zona para dialogar, a lo que Morales respondió mandando a Coca y Llorenti esta madrugada.
La reunión de los ministros con los indígenas que lincharon a los policías ha despertado críticas de algunos sectores bolivianos que acusan al Gobierno de Morales de aceptar una negociación con "asesinos".
"Es un hecho insólito que el Gobierno negocie con quienes ajusticiaron a los policías en Uncía para que entreguen los cuerpos, eso en ninguna parte del mundo se ha dado y es insólito y cruel", declaró el presidente de la Asociación Boliviana de Ciencia Política, Marcelo Varnoux. EFE