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SANTIAGO DE CHILE, 2 (ANSA) - El director de Codelco, Andrés
Tagle, afirmó que la compañía estatal del cobre perdió 1.943
millones de dólares, en poco más de cuatro años, debido a ventas
a futuro pactadas a precios menores a los que marcó luego el
mercado del metal. El director de Codelco dijo al diario La Tercera que éstas
pérdidas pueden aumentar en otros 2.687 millones de dólares por
las ventas a futuro pactadas en los próximos tres años. Según Tagle, esas disminuciones patrimoniales y menores
excedentes obtenidos por Codelco comenzaron el año 2005 cuando
los ejecutivos de la compañía apostaron a la baja en el precio
del cobre. Las ventas a futuro consisten en compromisos de venta para
años posteriores a precios fijados con anterioridad. A modo de ejemplo Tagle indicó que en el año 2006 el precio
promedio del cobre fue de 305 centavos de dólar la libra y
Codelco concretó ventas a futuro a 139 dólares la libra. Según Tagle, las máximas autoridades de Codelco "se
equivocaron rotundamente con grave perjuicio para el Estado" y
"constituyeron una pésima decisión comercial y financiera". La Tercera informó que Codelco tiene comprometidas en ventas
a futuro, hasta el año 2013, un total de 555.000 toneladas
métricas. Entonces Codelco explicó que con éstas ventas apuntaba a
"proteger sus flujos futuros de caja por la vía de asegurar
niveles de precios de venta de parte de la producción". | |
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LA PAZ, 2 (ANSA) - "¡Yo dictador!", un libro que escribió en
prisión Luis García Meza, afirma que el golpe que hace 30 años
impuso la última dictadura militar en Bolivia "fue un remedio
que a la postre terminó convirtiéndose en la enfermedad". Según el ex dictador, el golpe del 17 de agosto de 1980 fue
una "maniobra" de la derrocada ex presidenta Lydia Gueiler para
preservar "la democracia republicana" y evitar un gobierno que
haciera de Bolivia "un satélite soviético, desmantelando a las
fuerzas armadas". El texto recrea las condiciones similares a las de varios
países de la región por entonces: los militares lanzados a una
cruzada contra cualquier perspectiva de izquierda, proclives a
asesinar y torturar, bajo el diseño y el impulso de grupos
civiles que apenas dan la cara, como se queja ahora el autor. García Meza afirma que los militares consideraban entonces
que debían preservar la democracia occidental "tan sólo como
el mal menor", pero que "ciertamente fue un remedio que a la
postre terminó convirtiéndose en la enfermedad, que de no
recibir un correctivo total pronto nos llevará a la tumba". "Evitamos que la antipatria tome el poder por la puerta ancha
y nos esclavice como en Cuba, Nicaragua o Afganistán", por lo
que el golpe militar "sirvió para consolidar el orden
democrático que actualmente vive Bolivia", escribió. El hombre que presidió el régimen totalitario durante 13
meses (1980 y 1981) y cumple desde 1995 una condena a 30 años de
prisión en un penal de máxima seguridad, relató su versión en un
libro presentado el miércoles en un acto casi privado.
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