Notimex - La Secretaría Hacienda y Crédito Público (SHCP) sometió a revisión su estimación de crecimiento económico para este año, calculada hasta hoy en 4.1 por ciento, ya que "hay expectativas buenas", señaló el titular de la dependencia, Ernesto Cordero Arroyo.
En el marco de su mensaje con motivo del IV Informe de Gobierno, adelantó que se estima un crecimiento de 4.0 a 5.0 por ciento en México, aun con la desaceleración en Estados Unidos.
Cordero Arroyo dijo que la nueva estimación de la dependencia se daría a conocer la próxima semana. "Hay expectativas buenas para la economía mexicana", precisó.
Lo anterior es producto del fortalecimiento de México en la capacidad para resistir choques externos, y a que se han aumentado los niveles de reservas internacionales de manera notable.
Asimismo, refirió, que el país tiene una línea de crédito con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la cual sirve las veces de reservas internacionales.
Señaló que también se han fondeado las necesidades de financiamiento externo y de manera oportuna se ha negociado la deuda externa a mejores tasas, con plazos más largos y no hay vencimientos en los próximos meses, lo cual da seguridad en caso de inestabilidad financiera internacional.
En la parte doméstica, el funcionario se refirió al fortalecimiento de la recaudación tributaria, de manera que se dependa cada vez menos de los ingresos petroleros.
Si bien los precios del petróleo se han fortalecido, la producción nacional
ha mostrado una caída, misma que se ha podido contener, y se prevé que mantenga
una estabilidad en los próximos meses, añadió el secretario de Hacienda.
Notimex - Los corporativos mexicanos se encuentran mejor preparados, en caso de tener que hacer frente a una segunda recesión en la economía de Estados Unidos, consideró la analista senior de Moody's México, Nymia Almedia.
Durante su participación en el 11 Conferencia Anual "Perspectivas Crediticias y sus Consecuencias", organizado por la calificadora, la especialista explicó que ello se debe a que las empresas tienen mejor estructura financiera, con mayor liquidez y buena administración de costos.
Esto es consecuencia de que aprendieron la lección de la primera crisis, por lo que muchas empresas han venido refinanciando su deuda, disminuyendo pasivos en moneda extranjera, especialmente en dólares, y sus inversiones para contar con mayor efectivo.
Explicó que una doble caída en Estados Unidos está volviéndose un riesgo real, y podría afectar a México a través de la integración de las dos economías.
De hecho, Moody's Economy.com estima que la probabilidad de una doble caída ha crecido de 20 a 33 por ciento en tan sólo pocos meses, agregó.
Además, un menor crecimiento en la economía de China, y el problema de la deuda soberana en Europa, pueden asustar a los inversionistas e incidir de manera indirecta en las calificaciones de deudas de las compañías, puntualizó.
Afirmó que de concretarse esta segunda recesión no significaría mucho para las empresas mexicanas, dado que la mayoría puede absorber un deterioro modesto en su desempeño, además de que se esperaría una caída menos drástica.
Almedia destacó la recuperación que el sector automotriz ha registrado a nivel global, al pasar de una perspectiva negativa a una positiva, luego de la caída derivada de la reciente crisis.
Por su parte, el analista de firma, Sebastián Hofmeister, refirió que las métricas operacionales de las empresas mexicanas son buenas, lo que les permitirá mantener la calificación en la mayoría de los casos.
Entre estas métricas destacan su margen de Ebitda, el nivel de su flujo libre de efectivo respecto a una deuda, su Ebitda respecto a los gastos por intereses y relación deuda/Ebitda.
Además, las emisoras corporativas mantienen un adecuado flujo al compensar menores utilidades con una reducción de las inversiones y los pagos a sus accionistas, señaló.
También, muchas compañías han emitido nuevos bonos en mercados internacionales y locales en los últimos trimestres, para refinanciar esperados vencimientos de deuda.
Otro factor positivo, es que el costo del fondeo de los corporativos ha bajado, dado que los spreads de bonos se han comprimido y las tasas de referencias máximas se mantuvieron en niveles bajos; y a esto se suma que la banca mexicana está en capacidad de prestar en caso de que necesiten.