Berlusconi dijo que apelará al jefe de Estado, el presidente Giorgio Napolitano, para sacar a Fini de su cargo como presidente de la Cámara de Diputados tras un ataque mordaz de su ex aliado en un discurso del domingo.
Berlusconi dijo que apelará al jefe de Estado, el presidente Giorgio Napolitano, para sacar a Fini de su cargo como presidente de la Cámara de Diputados tras un ataque mordaz de su ex aliado en un discurso del domingo.
En un comunicado emitido el lunes tras una reunión con su aliado Umberto Bossi, líder de la Liga del Norte, Berlusconi dijo que las declaraciones de Fini eran inaceptables e incompatibles con su rol como presidente parlamentario.
"En los próximos días, el primer ministro Berlusconi y el ministro Bossi pedirán una reunión con el presidente de la República para explicar la grave situación que presenta serios problemas para el funcionamiento regular de las instituciones", indicó el comunicado.
Fini devolvió el golpe durante la jornada y declaró que se mantendría en su cargo por todo el periodo legislativo y que Berlusconi no seguiría con el llamado a Napolitano, pues eso revelaría un "analfabetismo" constitucional de su parte.
"Todos saben que no puedes buscar la remoción del presidente porque nadie tiene el poder para pedirlo y nadie tiene el poder para hacer que eso ocurra", dijo Fini a la televisión italiana, citando por momentos la Constitución italiana.
Luego reiteró que su grupo seguirá apoyando a Berlusconi y que realizar elecciones ahora sería "irresponsable", aunque su fuerza estaba "absolutamente preparada" si eso ocurriera.
El intercambio pareció disminuir la posibilidad de un compromiso entre Berlusconi y Fini, ex aliados, y aumenta las probabilidades de que Italia vaya a las urnas mucho antes de la próxima votación programada para el 2013.
Berlusconi rompió con Fini, un ex neo fascista y co-fundador del partido Pueblo de la Libertad, en julio, después de meses de fricciones, dejando al Gobierno sin una mayoría segura en el Parlamento.
Fini cuenta con el apoyo de 34 diputados y 10 senadores.
VOTO DE CONFIANZA
El primer ministro ha intentado recuperar a algunos rebeldes, pero también dijo que pedirá un voto parlamentario de confianza sobre su plan de medidas de cinco puntos, que incluye reformas impositivas y judiciales, y prometió renunciar si pierde la moción.
No está claro cuándo solicitará ese voto de confianza, pero la Cámara de Diputados reanudará sus sesiones el miércoles tras el receso de verano y el Senado la próxima semana, lo que indica que el enfrentamiento final podría estar muy cerca.
Fini ha criticado duramente una serie de casos de corrupción que golpearon al Gobierno, pero dice que no quiere desbancar a la actual administración.
El domingo, el líder parlamentario adelantó que su grupo no votaría contra la moción de confianza, pero buscará influenciar la forma final del programa en el Parlamento.
Pese a la mordacidad entre el primer ministro de 73 años y su rival de 58, las diferencias políticas entre ambos no son muy grandes. La división obedece principalmente a la impaciencia de Fini ante el fuerte control ejercido por Berlusconi al interior del partido creado por ambos.