Al menos 26 policías y militares murieron durante la última semana como consecuencia de los ataques llevados a cabo en diferentes zonas del país por ambos grupos guerrilleros. En un último incidente registrado en la madrugada de este domingo en el departamento de Antioquia (noroeste), cinco soldados fallecieron y 17 más resultaron heridos en enfrentamientos con efectivos del ELN, informó el diario 'El Tiempo'.
"Estos hechos para nada hacen reversibles los avances en seguridad que ha alcanzado el país durante los últimos años", afirmó el ministro de Defensa colombiano tras la reunión a puerta cerrada con los mandos del Ejército y de la Policía. "El terrorismo no evidencia fortaleza, demuestra debilidad y desesperación", agregó.
Rivera no anunció nuevas medidas para atajar la ola de ataques contra las fuerzas armadas, pero aseguró que tanto la cúpula militar como la policial "mantienen una actitud de serena reflexión y evaluación sobre todas las circunstancias".
"Cada vez que Colombia se enfrentó a la barbarie de amenazas terroristas y las aplastó, siempre en la etapa final hubo picos de recrudecimiento de violencia y terror como lo estamos advirtiendo en este momento", defendió el ministro de Defensa en declaraciones recogidas por Caracol Radio.
El pasado miércoles, en la zona rural de El Doncello, en el departamento de Caquetá (sur), catorce agentes de Policía murieron como consecuencia de una emboscada atribuida por las autoridades a las FARC.Durante el despliegue militar las fuerzas de seguridad colombianas se incautaron de armamento y uniformes de su Ejército, además de equipos de montaña.
Los guerrilleros fallecidos en Arenal pertenecían al Frente 37 de las FARC, mientras que el abatido en Barrancas, donde otros tres insurgentes y un soldado colombiano resultaron heridos, lo era de la 59. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha
condenado este viernes el "inhumano" atentado en el que murieron
catorce policías y ha dado órdenes de "arreciar" la lucha contra las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Asimismo, ha ofrecido una
recompensa de 500 millones de pesos por el responsable de este último ataque de
la guerrilla.
"La orden que
les he dado a los comandantes, a los jefes de toda
El presidente
consideró que es lamentable lo ocurrido en Doncello, Caquetá, porque las autoridades
tenían información de que podría ocurrir una incursión guerrillera y fue en el
desarrollo de las labores de verificación que ocurrieron los hechos en los que
murieron los catorce agentes. Por ello, dijo, se realizará un análisis de lo
ocurrido para determinar los fallos y exaltó el heroísmo de los uniformados que
perdieron la vida.
Asimismo, Santos
ofreció una recompensa de 500 millones de pesos (algo más de 214.000 euros) por
la información que permita la captura de alias 'Wilmer', señalado como
cabecilla del frente 15 de las FARC, responsable del ataque a los catorce
policías, al igual que el incremento de la presencia militar en los municipios
de ese departamento.
Por su parte, el
ministro del Interior y de Justicia, Garmpan Vargas Lleras, señaló que "Lo
que pasó en Doncello es una muestra de la degradación de los grupos ilegales.
Se trató de una conducta de barbarie en la que se cometieron delitos de lesa
humanidad que jamás podrán ser indultados ni amnistiados".
El comandante de