El comisario de Desarrollo, Andris Piebalgs, recordó las "graves dificultades" que atraviesan estos países como "consecuencia directa" de la crisis financiera internacional y explicó que "carecen de fondos suficientes" para cubrir los presupuestos. Por ello, la ayuda comunitaria prevé contribuir a mantener el nivel de gasto de los ACP en ámbitos "prioritarios" y "paliar así la repercusión social de la recesión económica".
Los 19 países beneficiados por esta ayuda en 2010 son Antigua y Barbuda, Benín, Burkina Faso, Burundi, Cabo Verde, Granada, Guinea-Bissau, Haití, Lesoto, Liberia, Malaui, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Samoa, Sierra Leona, Togo, Tonga, Tuvalu y Zimbabue.
Los fondos destinados a la mayoría de estos países ya habían sido aprobados por la Comisión, que este jueves ha confirmado 14 millones para Burkina Faso y 3,5 millones para Granada, aunque aún están pendientes varios para este otoño.
El instrumento V-FLEX se anticipa a los acontecimientos, teniendo en cuenta las previsiones sobre los déficit fiscales y otros criterios de vulnerabilidad, contribuyendo a mitigar la repercusión de los problemas en vez de intervenir después de que hayan sobrevenido los daños, explicó Bruselas en un comunicado.