Brasil y Venezuela - BRASIL PASÓ A SEXTA ECONOMIA MAYOR DEL MUNDO
29-Dic 06:34 am - |El Nacional - Así lo anunció el Centro de Investigaciones de Negocios y Economía, con sede en Londres. Este dato es importante porque fue, justamente, al Reino Unido que Brasil dejó atrás.
Para los habitantes de esta
parte del mundo, y para los venezolanos en particular, esta noticia o
mejor, el hecho en sí, tiene significados e implicaciones que no deben
evadirse. Es preciso que nos detengamos en su análisis, que celebremos,
por una parte, y que por la otra nos sirva de advertencia y campanazo
sobre el destino de Venezuela como país.
Es algo que reclama
reflexión y seriedad y, digámoslo con toda franqueza, una circunstancia
ante la cual ni los políticos del gobierno bolivariano y en particular su todopoderoso "líder único", ni los sectores independientes,
o de oposición, ni los empresarios, ni los medios ni tampoco los
académicos y universitarios, pueden mostrarse indiferentes, (o ciegos),
como si no estuviera pasando nada en nuestra vecindad.
Celebremos, pues, como nos corresponde en nuestra condición de latinoamericanos y vecinos de una extensa frontera, el avance global de Brasil.
Pero al propio tiempo, dejemos el miedo, la comodidad, la pereza
mediocre, la conformidad de sociedad subsidiada, y pensemos en voz alta,
cuál va a ser el destino de Venezuela en el panorama regional y
mundial.
El jefe único, comandante Hugo Chávez,
tiene la responsabilidad máxima porque es él, con sus poderes
ilimitados, el que impone el rumbo, el que está diezmando nuestras
posibilidades de nación emprendedora e inteligente, el que con sus
políticas de discriminación está lanzando al exterior a miles y miles de
profesionales jóvenes que prefieren irse a probar suerte afuera que
consumirse en el desempleo y en la desolación que les ofrece su
anacrónico proyecto de socialismo del siglo XXI.
Pero la
responsabilidad no es sólo del comandante todopoderoso. Seamos francos,
todos los otros sectores del país, desde los trabajadores y los
empresarios, los políticos independientes o de oposición, los
académicos, los militares, los profesionales, los estudiantes, todos los
que estén en capacidad de pensar, deben plantearse la interrogante y
disponerse a hacer todo lo que esté a su alcance para que Venezuela no
naufrague, y no seamos un pobre país pobre.
Brasil ha dado este salto singular bajo la conducción de jefes de Estado socialistas.
Este dato es capital para la discusión que debemos emprender, como aquí
pedimos, sin temor, sin concesiones a la pereza mental ni a la
resignación de la dependencia petrolera. No se trata de proponer
políticas reaccionarias, ni de "sometimiento al imperialismo", porque
Brasil logra su gran éxito justamente a través de políticas sociales de
avanzada. Que hable el comandante, ¡pero que no hable solo!