Según sus cuentas de campaña, Rousseff, apoyada por el presidente Luiz
Inácio Lula da Silva, había recaudado en donaciones hasta el 3 de
septiembre cerca de 39,6 millones de reales (unos 22,8 millones de dólares) y
gastado cerca de 38,9 millones de reales (unos 22,5 millones de dólares).
Los demás candidatos juntos habían recaudado cerca de 38,2 millones de
reales (unos 21,8 millones de dólares) y efectuado gastos por unos 37,9
millones de reales (unos 21,9 millones de dólares).
Las cifras se refieren a los datos que los respectivos tesoreros de campaña
entregaron al Tribunal Superior Electoral.
Rousseff, del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y quien fue
directamente escogida por Lula como su candidata a sucederle, es la favorita
para vencer las elecciones presidenciales del 3 de octubre, con cerca del 50%
de las intenciones de voto en los últimos sondeos.
Si obtiene esa votación podrá ser elegida presidenta sin necesidad de
disputar una segunda vuelta electoral, el 31 del mismo mes.
Su principal adversario es el opositor José Serra, del Partido de
La campaña de Serra había recaudado cerca de 26 millones de reales (unos 15
millones de dólares) y gastado unos 25,2 millones de reales (unos 14,6 millones
de dólares).
En tercer lugar tanto en los sondeos de intención de voto (8%) como en
recursos de campaña está la senadora Marina Silva, aspirante por el
Partido Verde y quien declaró haber recibido donaciones por cerca de 12
millones de reales (unos 6,9 millones de dólares) y contabilizó gastos por 11,8
millones de reales (unos 6,8 millones de dólares).
Los otros seis candidatos son de partidos minúsculos, así como sus cuentas
de campaña.
La campaña más barata hasta ahora es la de Levy Fidelix, candidato por el
Partido Renovador Laborista Brasileño (PRTB) y quien declaró haber recibido
donaciones por 1.000 reales (unos 578 dólares) y hasta ahora ningún gasto.
Entre los seis candidatos de partidos pequeños, que no cuentan ni con el 1%
de las intenciones de voto en ninguna de las encuestas, el de mejores recursos
es Plinio Arruda Sampaio, aspirante por el Partido Socialista y Libertad
(PSOL), quien dijo haber recaudado 46.390 reales (unos 26.815 dólares) y
gastado 43.150 reales (unos 24.942 dólares).
Brasil: todos los candidatos presidenciales
quieren “ser como Lula”
A mes y medio para las
elecciones, los sondeos le atribuyen a Rousseff entre 41 y 45% de la intención
de voto, frente al 30% que le adjudican a Serra.
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Rousseff ha entendido que el magnetismo del ex sindicalista y la oferta de
continuar con su obra de Gobierno pueden ser las cartas de triunfo en las
elecciones.
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Serra también apela a su origen humilde, como el de Lula, para intentar
conquistar a los votantes seducidos con la historia del tornero mecánico que
llegó a
La enorme popularidad y el carisma del mandatario Luiz Inácio Lula da
Silva pesan tanto en la campaña para las elecciones de octubre en Brasil
que todo candidato a sucederle, aunque sea de oposición, parece repetir: “Yo
quiero ser como él”.
Tal vez por esa insistencia en parecerse a un líder que mantiene un 80% de
popularidad tras casi ocho años en el poder, el debate ideológico o
programático está absolutamente ausente y la palabra que los candidatos repiten
a coro en sus promesas es “continuidad”.
En ese escenario favorable, la candidata del oficialista Partido de los
Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, se perfila desde ya como clara
favorita para ganar las elecciones del 3 de octubre.
No tiene el carisma ni la experiencia política de Lula, pero sí el respaldo
explícito del mandatario, que desde que comenzó la campaña, hace un mes y
medio, se ha presentado con ella en mítines y en la televisión, pidiendo a los
brasileños que la apoyen.
“Dejo en tus manos a mi pueblo y todo lo que más amé y lo hago porque sé
que vas a continuar con lo que hice”, dice una voz que imita a la de Lula en
una de las canciones de la campaña del PT.
Rousseff ha entendido que el magnetismo del ex sindicalista y la oferta de
continuar con su obra de Gobierno pueden ser las cartas de triunfo en las
elecciones y no deja de repetir que desea “ser como Lula”, pero con “alma y
corazón de mujer”.
En sus discursos, la candidata del PT, que enfrenta este año la primera
elección de su vida, no esconde quién es su “Pigmalión” en la política y llega
a citar a Lula más de una vez por minuto para explicar sus ofertas.
A esa recurrente mención agrega su participación en el Gobierno de Lula,
primero como ministra de Energía y luego como titular de la cartera de
“Aprendió conmigo”, declara Lula en las propagandas de Rousseff en
televisión, medio en el que la campaña comenzó el pasado martes.
El principal rival de la “candidata de Lula” es el opositor José Serra, del
Partido de
En los últimos 30 años, ha sido diputado, senador, alcalde y gobernador de
Sao Paulo, ministro de Desarrollo y de Salud, y candidato a
Como Rousseff, carece de todo carisma y es visto como un eficaz gerente. Y
como ella, no deja de elogiar a Lula en sus discursos, pese a su carácter
opositor.
“Ha hecho cosas muy buenas”, ha dicho en su espacio electoral en la radio,
en el que también insiste una y otra vez en que “Lula no es candidato en estas
elecciones”, por lo pide que su experiencia sea medida con la de Rousseff.
Hijo de un verdulero, Serra también apela a su origen humilde, como el de
Lula, para intentar conquistar a los votantes seducidos con la historia del
tornero mecánico que llegó a
Cuando falta un mes y medio para las elecciones, los sondeos le atribuyen a
Rousseff entre 41 y 45% de la intención de voto, frente al 30% que le adjudican
a Serra.
Tercera en discordia es Marina Silva, una ecologista nacida para la
política dentro del PT, partido al que renunció en 2009 tras 30 años de
militancia, y que entre enero de 2003 y mayo de 2008 fue ministra de Medio
Ambiente del Gobierno de Lula.
Tiene en torno a un 8% de intención de voto y, como todos los candidatos,
reconoce los avances experimentados por el país en lo social y económico y se
resiste a criticar a Lula, con quien dice que mantiene la estrecha amistad
tejida dentro del PT.
En esta campaña con perfume de mujer, que tiene dos candidatas a
En esa regla se inscribe incluso el ex presidente Fernando Collor de Mello
(1990-1992), histórico adversario del PT y del propio Lula desde que esa
formación ayudó a su destitución por un escándalo de corrupción.
“Lula es el mejor presidente que ha tenido Brasil. Lula mejoró todo lo que
yo hice”, sostiene Collor en su campaña como candidato a gobernador del estado
de Alagoas.
México: el PAN remonta y el PRI mantiene liderazgo,
según Mitofsky
El panismo dejó su tendencia
negativa y presenta un repunte, situación que no se observa ni en el PRI ni el
PRD. El PRI sigue encabezando las preferencias con el 38%, le sigue el
PAN con el 20% y en tercer lugar el PRD con el 10%, según losúltimos estudios realizados por Mitofsky.
Según otra encuestra
publicada por El Universal la aprobación del trabajo presidencial
registró un leve repunte durante el último cuatrimestre, para alcanzar la
calificación más alta en lo que va del año. el 45.4%. Los mexicanos
cotinuan pesimistas sobre la situación económica que consideran el principañ
problema, seguido de la inseguridad aunque aprueban con un 55 por ciento la
labor del gobierno.
Según otra encuestra publicada
por El Universal la aprobación del trabajo presidencial registró un leve
repunte durante el último cuatrimestre, para alcanzar la calificación más alta
en lo que va del año. el 45.4% de los entrevistados aprueban mucho o algo el
trabajo que está haciendo el presidente Calderón, mientras que 28.5% lo
reprueba mucho.
Bolivia: economía crecerá un 4,1% hasta fin de
año
·
El Gobierno proyectó para esta gestión un crecimiento
de la economía boliviana de un 4,5%. Según datos del Instituto Nacional de
Estadística (INE), el crecimiento del PIB al primer trimestre fue del 3,30%
La economía boliviana cerrará
este año con una tasa de crecimiento levemente inferior a la proyectada por el
Ministerio de Economía y Finanzas Públicas en el Presupuesto General del Estado
2010.
Un nuevo cálculo fija en 4,1% el
crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), aunque la cifra es conservadora,
dijo a
El Gobierno proyectó para esta
gestión un crecimiento de la economía boliviana de un 4,5%. Según datos del
Instituto Nacional de Estadística (INE), el crecimiento del PIB al primer
trimestre fue del 3,30%.
Según el ministro Arce, los
conflictos en el departamento de Potosí tuvieron un efecto negativo en la
minería y en el turismo, entre otros sectores de la actividad económica.
A fines del mes de julio, el
Comité Cívico Potosinista (Comcipo) realizó una protesta que duró alrededor de
19 días en demanda de un aeropuerto internacional en la ciudad de Potosí, un
fábrica de cemento, la reactivación de un fundidora, la protección del Cerro
Rico que corre el riesgo de desplomarse, y la solución a un conflicto de
límites con el departamento de Oruro.
Los conflictos generaron
millonarias pérdidas al departamento, que vive prácticamente de la actividad
minera.
“No hay sobresaltos en la
economía, vamos a estar creciendo un 4,1% más o menos”, dijo Arce y añadió que
Potosí sentirá los efectos en las regalías mineras que percibe. “Se
arrepentirán, pero así nomás son las cosas”, afirmó.
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