Las tasas de interés en el sector
bancario mantienen una sostenida baja de marzo de
De acuerdo con un reporte del
Instituto Nacional de Estadística (INE) con base en datos del Banco Central de
Bolivia (BCB), en marzo del pasado año, el sistema bancario registró un 13,50
por ciento de tasa de interés de crédito (tasa activa) en promedio, mientras
que en el mismo mes de este año ésta fue de 9,03. Para la tasa de ahorro (tasa
pasiva), en marzo de 2009 el nivel de los intereses fue de 6,36 por ciento y en
marzo de 2010 llegó al 0,82 por ciento. Estos promedios son en moneda nacional.
En los primeros tres meses de este
año, la baja fue constante, para pasivos y activos, de casi el 1 por ciento.
En el caso de la moneda extranjera,
la tasa de crédito en marzo de 2009 registró 12,24 por ciento, mientras que en
el mismo mes de este año fue de 8,05; para la tasa de ahorro en marzo del año
pasado fue 3,18 por ciento, mientras que para este año, de 0,46 por ciento.
El analista Napoleón Pacheco explicó
que en la medida en que la disminución de las tasas de interés persista y no
haya mayores niveles de inversión, se “afectará de manera negativa al
crecimiento (económico) y a la generación de empleos”.
El analista Armando Méndez aseguró
que esta situación, más adelante, “puede producir una inflación, cosa que hoy
día ha desaparecido”. Ambos expertos, por separado, coincidieron en señalar que
una de las principales causas es que en el sistema bancario existe un exceso de
liquidez, cerca de 4.000 millones de dólares.
El gerente general de
Mientras para Montero las bajas tasas
de interés son una señal positiva porque “cuando el crédito es más barato, (la
gente) tiene mayores incentivos para tomar crédito y hacer inversiones”.
Para los analistas, es una señal
negativa. Según Pacheco, los bancos ofrecen créditos de todo tipo y de toda
naturaleza; sin embargo, la gente es la que no está demandando a pesar de los
bajos intereses, “porque las oportunidades de inversión parecen haberse
reducido y hay un contexto y un ambiente contrarios para la inversión privada”.
Para Méndez, hay liquidez porque
Bolivia tiene una economía informal “demasiado informal, hay exportaciones
informales, dólares que entran por distintas actividades al país (...) es
decir, al país está entrando mucho dólar por distintos lados”.
Para el Gerente de Asoban, el
problema se debe a la inseguridad jurídica que vive el país. Además, destacó
que la banca está afrontando la escasez de “una demanda de inversiones grande
en el país, que frena la concesión de créditos”.
“Hubo un incremento de aproximadamente
el 10 por ciento en materiales como el fierro y sus derivados, además del
asfalto, que está preocupando a todo el sector de la construcción, ya que la
inversión, principalmente del Estado, está dirigida a este rubro, donde este
tipo de insumos y materiales se usan en gran cantidad”, señaló el presidente de
La tonelada de fierro, que durante
2009 tenía un costo de 800 dólares, a la fecha se cotiza en 950 dólares. En el
caso del asfalto, el precio tuvo una variación de
Bustillos indicó que este incremento
tendrá mayor incidencia a partir del mes de junio cuando las prefecturas y
alcaldías proyectan una inversión de más de 1.000 millones de dólares en obras
de infraestructura. El titular de
Los estados financieros de
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de 2009 muestran una
incapacidad de esta empresa de ejecutar inversiones, según
plaformaenergetica.org.
YPFB —dice este espacio del Centro de
Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA)— tiene la ventaja de la
cantidad de recursos económicos puestos a su disposición. El presupuesto de
2009 fue de 7.250 millones de dólares, de los cuales ejecutó el 72,7 por
ciento. Del monto presupuestado, sólo destinaron 207 millones de dólares a
gastos de capital (2,86 por ciento), y el resto, a gasto corriente; pero sólo
ejecutaron el 14 por ciento de los gastos de capital (30 millones de dólares).
Este dato evidencia la falta de capacidad para ejecutar inversiones.
La deficiencia podría salvarse
capacitando a su personal. Pero la suma destinada a la capacitación de
funcionarios es bajísima, tan sólo 260.000 dólares, de los cuales sólo
ejecutaron 8.500 dólares, es decir, el 3,29 por ciento.
Este dato contrasta con otros rubros
relacionados directamente con la política no precisamente petrolera, en
desmedro de la gestión empresarial. Estos rubros tienen una elevada ejecución
presupuestaria; por ejemplo, el de publicidad tuvo un presupuesto de 4,1
millones de dólares y una ejecución del 92,8 por ciento. Huelgan explicaciones.
En criterio del consultor internacional
Gonzalo Rico, Bolivia está rodeada de vecinos que tienen un gran potencial
hidroeléctrico y en marcha grandes proyectos de generación, lo que reduce las
posibilidades de exportación.
Rico citó
como ejemplo a Brasil que tiene una capacidad instalada de 200.000 megawatios;
en comparación, el país sólo alcanza a 40.000.
A esto se
suma, dijo, que esos países cuentan con economías de gran escala, son grandes
consumidores y son “los dueños del mercado”, sobre todo en proyectos a largo
plazo.
El experto
manifestó que no existen condiciones para exportar electricidad a los países
vecinos.