Allanaron Economía por la compra de autos sin licitación - POR LA PRESERVACION DE LA MORAL PUBLICA

sep
2
2010
LOS MEDIOS DE DIFUSION DE MENDOZA VAN A TENER QUE PEDIRLE DISCULPAS AL POBRE MINISTRO DE SALUD, DOCTOR BEHLER, ACUSADO POR DISPONER LA COMPRA DIRECTA DE UN AUTO WVW VENTO POR $ 130.000.

EL MINISTRO DE ECONOMIA, AMADO BOUDOU – DE LA MISMA FORMA, ESTO ES SIN LICITACION – COMPRO 19 AUTOS DE ALTA GAMA POR MAS DE $ 2.000.000, CUANDO LA LEY LO OBLIGA A LLAMAR A LICITACION POR ENCIMA DE $ 300.000.

 

¡ESO ES DISTRIBUCION DE LA RIQUEZA Y COMODIDAD PARA NUESTROS DISTINGUIDOS REPRESENTANTES!

 

LA CONVENCION INTER AMERICANA CONTRA LA CORRUPCION, INCORPORADA A LA CONSTITUCION NACIONAL, Y LA LEY DE ETICA PUBLICA GOZAN DE MUY BUENA SALUD.

 

Y ESTO ES DE LO QUE NOS ENTERAMOS. CADA UNO SACARA SUS PROPIAS CONCLUSIONES.

 

LOS SALUDA  ATENTAMENTE.

 

EDGARDO CIVIT EVANS

 

Allanaron Economía por la compra de autos sin licitación

Lo ordenó el juez federal Sergio Torres, que investiga la adquisición de 19 autos de lujo por $2 millones a través de contratación directa. Están imputados Amado Boudou y Benigno Vélez.

01.09.2010 08:39:00

El juez federal Sergio Torres allanó ayer el Ministerio de Economía y secuestró el expediente administrativo correspondiente a la compra de 19 automóviles de alta gama que fueron adquiridos sin licitación, a través de una compra directa que violaría la ley.

Según el diario Clarín, también fueron allanadas la concesionaria Guido Guidi -que vendió los autos- y la empresa Ford porque aún no envió información solicitada por el juzgado.

En los tres allanamientos el juez buscaba documentos sobre la compra de 19 autos de lujo realizada sin licitación por el Ministerio de Economía: en este caso están imputados el ministro Amado Boudou, y entonces el secretario Legal y Técnico de ese ministerio, Benigno Vélez quienes ordenaron la adquisición de los autos.

El expediente se abrió por una denuncia realizada sobre la base de una nota de Clarín en la que se señalaba que mediante la resolución 347 firmada por Vélez el 22 de diciembre de 2009 se compraron los 19 cero kilómetro a la firma “Guido Guidi S.A.” por más de 2.000.000 de pesos para “satisfacer necesidades operativas” del Ministerio.

Los autos adquiridos fueron tres Volkswagen Passat, tres Vento y 13 Bora, de las líneas Trendline, Advance y Exclusive.

El presupuesto aprobado fue de $ 2.301.227,25 pero la operación se cerró en $ 2.131.400. La compra se hizo sin pasar por el proceso de licitación pública, como lo estipula el Régimen de Contrataciones del Estado.

Para adquisiciones por montos superiores a los $ 300.000 se debe llamar a licitación pública que, en esta ocasión, fue evitada. Boudou decidió saltear esa regla para los autos y llevó adelante la compra luego de que la concesionaria “Guido Guidi” hiciera una subasta privada de los autos buscados.

El fiscal del caso, Federico Delgado, cuando impulsó la investigación e imputó al ministro y a Vélez, pidió que funcionarios de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) establezcan si se justificaban las razones de urgencia por las que no se efectuó una licitación pública y, además, si el valor de los autos se ajustaba al precio de mercado.

En principio, los autos iban a ser para los ministerios de Economía, Planificación, Industria y Agricultura. La SIGEN no estaba contemplada entre los que iban a recibir los autos. Pero días después de haber intervenido- a pedido de Economía- en el trámite de la compra, uno de esos autos fue a parar a manos de quien encabeza la SIGEN , Daniel Reposo.

Esto es, una vez que la SIGEN brindó los precios testigo para que se hiciera la compra, uno de los flamantes y lujosos autos pasó a formar parte de uno de los organismos que debe controlar la transparencia del Ejecutivo. Reposo pidió a Economía un auto “en comodato”. La Sindicatura había pedido el auto debido a “la imposibilidad de cubrir con el único automóvil utilitario de propiedad de esta SIGEN la totalidad de las necesidades que actualmente demanda el desempeño de funciones de este organismo”. Economía le dio en comodato a la SIGEN auto de lujo: un VW Passat 2.0 FSI Exclusive Tiptronic. En Economía señalaron, ante la consulta de este diario, que ese auto ya fue devuelto por la SIGEN al ministerio.

Según fuentes judiciales el juez Torres recibió las cotizaciones que pidió a las empresas Citroen y Volkswagen para saber cuál era el precio de lista por cada auto y cómo variaban esos precios en el caso de una compra corporativa asimilable a la que hizo el ministerio. Como Ford no había aportado hasta ayer esa información solicitada por el juzgado se produjo el allanamiento en el que buscaron datos sobre los modelos Mondeo 2,5 Titanium, Mondeo Ghia 2.0 y Focus 2.0 Trend Exe, que son de la misma gama que los comprados.

El allanamiento a Guido Guidi tuvo por objeto conseguir los presupuestos y todo el material que produjo esa concesionaria relacionado con la venta de los autos. En tanto, en el ministerio la Policía Federal buscó el expediente de diciembre de 2009 en el que consta la operación investigada y todo el material relacionado con la causa judicial.

 

The Wall Street Journal dice que Argentina se encamina al autoritarismo

lunes, 30 de agosto de 2010 - El diario neoyorquino "The Wall Street Journal", advirtió hoy que la Argentina "se encamina a un regreso al gobierno autoritario", tras la investigación gubernamental sobre el origen de la venta de Papel Prensa lo que calificó como un "asalto de los Kirchner a la prensa".

Según el matutino especializado en Economía y Finanzas, la ofensiva del gobierno argentino tiene como objetivo “despojar" a Clarín y La Nación de su propiedad "en el mayor proveedor nacional de papel de diarios".

Además, dijo que "la sociedad argentina tiene temores".

La nota, que firmó la periodista Mary Anastasia O'Grady citó una frase de Elisa Carrió, a quien definió como una "política de centro-izquierda", quien hace unos días dijo que con el tema Papel Prensa "comienza una fase dictatorial muy clara", ya que uno de los pilares de la República "es la libertad de expresión y el derecho del pueblo a ser informado".

El diario señaló también que "la sociedad civil sigue vibrante" y entiende "que aún tiene derechos", tal como se lo hizo notar a la Presidenta en 2008, cuando el Gobierno no pudo avanzar con las retenciones móviles a la producción agropecuaria.

También explicó la articulista que "desde hace un tiempo, las críticas de la prensa se han encontrado con respuestas vengativas del Gobierno", como todos los embates del Gobierno al Grupo Clarín.

Además, detalló todos los padecimientos de la familia de David Graiver y la actual posición divergente de Lidia Papaleo y de su cuñado Isidoro. O'Grady afirmó también que la Presidenta cita habitualmente transgresiones de los militares a los derechos humanos y sostuvo que “mientras ella ha encerrado a militares, no ha llevado a los Montoneros a la Justicia y, por el contrario, un número de ex terroristas ocupan puestos en su Gabinete”.

El diario, que llega a públicos decisorios en materia de inversiones en todo el mundo, relató por último que "los medios impresos, en particular Clarín y La Nación, siguen siendo una amenaza para Kirchner. Y es por eso que la Presidenta va detrás de Papel Prensa, para controlar la provisión de papel para imprimir y encarcelar a los directivos de ambas empresas".

"De todos modos, aún es muy pronto para sentenciar la muerte de la libertad argentina", consintió la publicación.

El análisis

La obsesión por la venganza

Joaquín Morales Solá
LA NACION

El análisis

La obsesión por la venganza

Joaquín Morales Solá
LA NACION

Desaparecieron de la pluma presidencial Lidia y Osvaldo Papaleo. El testimonio judicial y notarial de Isidoro Graiver es un hecho que no sucedió. Las intensas presiones de Montoneros a la familia Graiver son simples y supuestas "vinculaciones" con "agrupaciones subversivas" que no se nombran. Nunca un presidente democrático firmó un decreto tan vacío de contenido y, a la vez, tan cargado de prejuicios y ofuscaciones como el que Cristina Kirchner les disparó ayer a los dos diarios más importantes de la Argentina, LA NACION y Clarín.

Ese decreto, que instruyó a los funcionarios para hacerles juicios diversos a los diarios, es una simple continuidad escrita de la arenga verbal de la Presidenta de hace una semana. Si aquello mostró una devaluación de la palabra presidencial, el decreto de ahora es una prueba cabal del atropello del Estado a la prensa libre. El juicio político está terminado para los que gobiernan y los diarios deben ser, por lo tanto, condenados.

Lidia y Osvaldo Papaleo no se pueden mostrar porque fueron desautorizados por Isidoro Graiver y por María Sol Graiver, hija de la pareja formada en su momento por Lidia y David Graiver. Nadie, ni Lidia Papaleo, habló de "agrupaciones subversivas". Por el contrario, la propia viuda de Graiver señaló ante la Justicia y ante la prensa que la peor amenaza que sufrió, previa al tormento concreto de los militares, fue la de la agrupación guerrillera Montoneros, que reclamaba el pago de 17 millones de dólares que había puesto en manos del banquero David Graiver.

La omisión es comprensible: la insistencia en la mención de Montoneros convertiría a los Kirchner más parecidos a López Rega (que persiguió con métodos criminales a esa guerrilla peronista) que a líderes del peronismo de izquierda que nunca fueron. Una justicia justa debería comenzar, entonces, por investigar las duras presiones de Montoneros (que llegaron hasta amenazar de muerte a los Graiver) y no a los diarios que hicieron una compra pública de acciones, mucho antes de la prisión ilegítima de esa familia caída en desgracia. Sólo ahora los Kirchner parecen haberse dado cuenta del berenjenal en el que se metieron y, sobre todo, en el que metieron a algunos amigos muy cercanos.

La obsesión por la venganza es ciertamente cegadora. Hay en el decreto menciones de "los diarios apropiadores", que es una denominación arbitraria que le quita al Poder Ejecutivo cualquier sentido del necesario equilibrio. El desorden intelectual y moral que refleja la escritura de ese documento oficial (el más importante que puede firmar un presidente de la Nación) muestra como prueba de la supuesta "connivencia" entre el gobierno militar y los diarios un acto formal y público de inauguración de la planta de Papel Prensa, en 1978, con la asistencia de Jorge Rafael Videla.

¿Tan pocas pruebas existen sobre esa supuesta "connivencia" que el Gobierno no tuvo más argumentos que aferrarse a las imágenes color sepia de una antigua ceremonia pública, divulgada por todos los medios de la época? Hasta ahora, esas armas de descalificación eran livianamente usadas en los programas de calumnias de la televisión pública, pero nunca en un decreto firmado por la máxima autoridad del Estado. Ya sabemos, así las cosas, quiénes son los productores de esos programas más injuriosamente humorísticos que rigurosamente periodísticos.

Los prejuicios no se quedan en la historia. El decreto menciona también el rol "monopólico" de Papel Prensa en la producción de papel para diarios y, cómo no, en el control del periodismo. Pura ideología. Demasiado prejuzgamiento. La industria nacional del papel para diarios es una de las pocas que compiten sin protección con la importación, que tiene arancel cero. El papel para diarios sobra en el mundo en un tiempo en que los lectores se fugan hacia la versión de los periódicos en Internet. ¿Dónde está el monopolio? ¿Dónde, sino en los preconceptos tan rígidos como antiguos de los gobernantes argentinos?

Nuevos testigos podrían aparecer desautorizando gravemente la falsa historia que el oficialismo enhebró sobre Papel Prensa. Algunos de ellos habrían tomado contacto ya con la dirigente opositora Elisa Carrió y se manifestaron dispuestos a declarar ante los jueces. Consultada Carrió, sólo respondió que antes de su pública posición en defensa de la libertad de prensa chequeó todos los datos que existían. "He hablado con testigos presenciales de todo y sólo hubo un enorme apriete de los Montoneros a los Graiver", se limitó a responder.

El otro sendero que intenta abrir el oficialismo, en el Congreso, mediante un inexplicable proyecto de ley declarando de interés público la producción de papel, está condenado a no terminar en ninguna parte. La oposición se unió en la decisión de no tratar ese tema. "Pero el oficialismo insistirá en eso cada vez que pueda", aseguró un líder opositor. El cajoneo de ese proyecto no es malo, pero es insuficiente. La prensa tendrá siempre la amenaza latente de la intromisión oficial mientras ese proyecto tenga vida, aunque sea vegetativa, en la Cámara de Diputados. Un gobierno controlando la producción nacional de papel y la importación de ese insumo básico, al mismo tiempo, podría desembocar sí en el control del periodismo. Cuando no pueden concretar sus castigos, los Kirchner optan por sembrar el temor. La existencia por sí sola de ese proyecto es ciertamente atemorizante.

 

Reacción internacional

Las consecuencias de la última y más letal ofensiva del kirchnerismo contra el periodismo independiente han sido muy malas. Obligó a la prensa, en primer lugar, a perder energías y tiempo en responder preguntas que nunca le hicieron (porque no había razones para que se las hicieran) en un país estragado por el delito, la inflación y el descontrol del espacio público. Contar esas tragedias sociales es la obligación del periodismo, más que responder qué hacía cada cual hace casi 35 años.

En la última semana el país sufrió también la peor golpiza internacional desde la gran crisis de 2001 y 2002. Ni siquiera la crisis con el campo, en 2008, llevó a la Argentina a los niveles actuales de crítica y descrédito en los países centrales del mundo. Desde el progresista diario español El País hasta el liberal diario norteamericano The W all Street Journal han denunciado el autoritarismo de la pareja gobernante argentina y la eventual regresión del país hacia una "dictadura". ¿El motivo? La ciega agresión oficial contra LA NACION y Clarín . ¿Se equivocan? Francisco Franco también amenazaba a los diarios con la provisión de papel, que entonces España importaba. El propio Franco manipulaba el pasado de sus adversarios de acuerdo con sus intereses políticos. Hugo Chávez metió presos a dueños de medios audiovisuales, les quitó ilegalmente las concesiones y sometió recientemente a la prensa escrita a la más ramplona censura. Uno pertenecía a la más rancia derecha y el otro se hace llamar socialista.

No hay que dar tantas vueltas: las prácticas del autoritarismo tienen un molde común desde que el hombre y su historia existen.


Tras las críticas de Cristina Fernández, la cúpula de la UIA se bajó del acto por el Día de la Industria, por cuestiones de “agenda política”

(Por Alfredo Goijman).- Los cuestionamientos velados o directos entre el Gobierno y los empresarios industriales sumaron hoy un nuevo round en la contienda: Tras enterarse que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no asistiría al acto central de la Unión Industrial Argentina (UIA) por el Día del Industrial, en Entre Ríos, la cúpula de la entidad informó que sus autoridades nacionales tampoco concurrirán a esa celebración. (Foto: Héctor Méndez)

“Por razones de agenda política de la provincia de Entre Ríos, se ha suspendido la participación de la Unión Industrial Argentina en el evento a realizarse el viernes 3 de septiembre en dicha provincia”, reza el escueto comunicado de un sólo párrafo de extensión.
De esa manera, el Comité Ejecutivo de la central fabril que preside Héctor Méndez resolvió suspender la participación prevista para el viernes 3 de septiembre por "razones de agenda política". 
Sin dar ninguna precisión, los directivos encabezados por el empresario del plástico tomaron esta decisión luego del desplante que sufrieron de la plana mayor del gabinete nacional. Ningún funcionario había prometido su asistencia al mitín organizado por la delegación entrerriana de la UIA.
Por
el contrario, tanto la Presidente como sus subalternos sí estarán presentes en otro acto armado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en la sede porteña del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
Las críticas entre industriales y la Casa Rosada subieron de tono durante la reunión organizada por la Cámara de Comercio Argentina y el Council of the Americas de la semana pasada.
En ese encuentro político-empresarial, los industriales “blanquearon” sus quejas al gobierno por la falta de "seguridad jurídica" en el país y rechazaron la creciente escalada del conflicto sindical con los bloqueos a plantas de Techint, por parte de los camioneros de Hugo Moyano a la cabeza.


Fuentes: La Nación - Agencias

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