ARGENTINA - TRIBUNA DE OPINION
Obama no nos quiere - Por Mariano Grondona - LA NACION -//El carro delante del caballo - Por Eduardo van der Kooy: SECRETARIO DE REDACCION DE CLARIN // La reforma, el tema que eluden los K y que tensa a la oposición - Por Eduardo Aulicino - Clarin // La abstemia de anuncios - Por Martín Dinatale - LA NACION // El escenario - La política, bajo el influjo de los narcos - Por Carlos Pagni - LA NACION
Obama no nos quiere - Por Mariano Grondona | LA NACION -
Por segunda vez en diez días, el gobierno de Barak Obama se opuso a que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) concediera un crédito a la Argentina. Su voto negativo fue simbólico, ya que el crédito igual saldrá con el apoyo latinoamericano, pero aun así constituyó una nueva señal del deterioro de las relaciones entre la Argentina y los Estados Unidos que vino a agregarse a una serie de desencuentros en los que habría que incluir, de parte argentina, el mal momento que pasó George W. Bush cuando el presidente Kirchner se unió a Hugo Chávez para humillarlo en la reunión de Mar del Plata de 2005 y cuando repudió reiteradamente, además, al Fondo Monetario Internacional. El canciller Timerman echó más leña al fuego cuando pretendió embargar el cargamento de un avión de la fuerza aérea de los Estados Unidos estacionado en Ezeiza, en febrero de este año. De parte norteamericana, los principales desencuentros surgieron no sólo con la investigación de un fiscal de Miami sobre la famosa valija de Antonini Wilson sino también, y sobre todo, cuando el presidente Obama decidió excluir a la Argentina de su primera gira latinoamericana.
La presidenta Cristina Kirchner había albergado la expectativa de que, con la transferencia del poder de Bush a Obama en enero de 2009, la relación bilateral mejoraría. Esta expectativa se frustró porque, al concebirla, Cristina había supuesto que, por ser Obama un presidente demócrata y de color, rechazaría la herencia diplomática del derechista Bush y la recibiría como recibe, por ejemplo, a la presidenta brasileña Dilma Rousseff. Lo que no tuvo en cuenta Cristina, sin embargo, fue la "continuidad" de la política exterior estadounidense, en función de la cual Obama sintió como propia la "ofensa" a Bush en Mar del Plata. No sólo Bush sino también Obama , por lo visto, no quieren a los Kirchner.
La Presidenta había albergado la expectativa de que, con la transferencia del poder de Bush a Obama, la relación bilateral mejoraría.
Pero, si bien los Kirchner exageraron las diferencias entre los dos países, la "mala onda" entre Washington y Buenos Aires viene de lejos. En un año tan remoto como 1889, una Argentina por entonces conservadora bloqueó el proyecto de constituir la "unión panamericana" que promovía Washington, un proyecto que recién se concretaría en 1948 con la fundación de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuando ya el país del Norte era una potencia mundial. En su paso por el poder a partir de 1916, también la Argentina del radical Yrigoyen mantuvo a rajatabla la neutralidad en la Primera Guerra Mundial mientras Perón, después de ganar las elecciones de 1946 bajo la consigna "Braden o Perón", procuró mantenerse al margen de la Segunda Guerra Mundial hasta el fin, aunque sin conseguirlo. A ello habría que agregar la predisposición de una Argentina esta vez militar por enfrentar al Reino Unido y a los propios Estados Unidos en 1982, al invadir las Islas Malvinas.
No sólo Bush sino también Obama , por lo visto, no quieren a los Kirchner.
La conclusión, por lo tanto, es evidente: tanto los conservadores como los radicales, los peronistas y hasta los militares argentinos tuvieron serios conflictos con los Estados Unidos. Al consignar que los Estados Unidos nunca quisieron no ya a un determinado gobierno argentino sino a la Argentina en cuanto tal, cabe agregar que tampoco hubo nunca entre nosotros un buen ambiente respecto del coloso norteamericano, salvo en las efímeras "relaciones carnales" entre ambos países que fomentó, durante los años noventa, el presidente Menem.
¿Qué llevó en todo caso a los Kirchner a acentuar la animadversión? El hecho de que, para ellos, la política exterior es sólo un apéndice de la política interna y que, al obrar como lo hicieron, tuvieron en cuenta que, según dicen las encuestas, el nuestro es el país latinoamericano que menos quiere a los Estados Unidos.
Si hay que comprobar entonces que los Estados Unidos nunca quisieron no sólo a los Kirchner sino tampoco a la Argentina, hay que agregar que los norteamericanos dejaron de interesarse en Latinoamérica como un todo a partir de 2001, cuando el ataque a las Torres Gemelas los llevó a obsesionarse con Al Qaeda y Osama Ben Laden, olvidándose del mundo.
Es verdad que el "antiimperialismo" de los Kirchner ha sido un gesto retórico, para la tribuna, porque apenas encubre el inconfesado deseo de que Cristina iguale a la presidenta Rousseff en la consideración norteamericana. Pero éste es un deseo irreal porque Brasil, que peleó en la Segunda Guerra Mundial al lado de los aliados, ha sido siempre considerado por los norteamericanos como un gran país en el que, cuando las papas queman, pueden confiar, en tanto que la categoría de "gran país" le queda por ahora al nuestro, en estos tiempos de los Kirchner, demasiado lejos.
******El carro delante del caballo - Por Eduardo van der Kooy: SECRETARIO DE REDACCION DE CLARIN
La política argentina parece invadida, de nuevo, por una espesa cortina de humo.
A dos semanas de las elecciones presidenciales, cuyo desenlace se descuenta, ha estallado un debate sobre otra posible reforma constitucional para el 2015. Debate inducido por el kirchnerismo al cual la oposición, con cierta ingenuidad, le arroja combustible.
El argumento central sería ahora el de la necesidad de cambiar el presidencialismo por un sistema parlamentarista , a la europea. En 1994 el peronismo, con la anuencia radical, impuso una reforma tendiente a mejorar la calidad de la democracia. En verdad, disfrazó de ese modo la pretensión reeleccionista de Carlos Menem. Sucedería en esta época lo mismo con el kirchnerismo y Cristina.
El fondo de la cuestión es, en verdad, la incapacidad del peronismo para resolver la sucesión estando en el poder. Menem no alcanzó un tercer mandato por impedimento de Eduardo Duhalde, a quien terminó condenando como candidato oficial. Cristina imagina ya serias dificultades para coronar en el 2015 a un heredero K, ajeno al peronismo clásico del cual desconfía. En ese contexto asoma la idea de una reforma.
La reforma, está comprobado, es sólo una excusa para conservar el poder. Se le añade hoy el anzuelo de un hipotético parlamentarismo, como si un giro de ese tipo ayudara mágicamente a mejorar la democracia.
No habrá ni buen presidencialismo ni buen parlamentarismo si antes no impera una módica calidad institucional y un sistema de partidos políticos estables . Europa atraviesa una severa crisis económica que también tiene anclaje en el debilitamiento de sus liderazgos políticos y de sus partidos.
Los partidos en la Argentina están desarticulados.
Se vió en agosto y se verá el domingo 23 . No sólo los de oposición. El PJ parece haber quedado encorsetado como partido sólo dependiente del Estado . Antes de menear reformas, se impondría rehacer la mecánica y la lógica partidarias. No pretender colocar el carro delante del caballo.
******La reforma, el tema que eluden los K y que tensa a la oposición - Por Eduardo Aulicino - Clarin
Golpeada y todo como quedó con las primarias, Elisa Carrió se las ingenió para generar no una polémica pero sí al menos un cruce, algún burbujeo, en medio de una campaña descolorida y anémica de ideas. Habló de la reforma de al Constitución y de planes reeleccionistas, pero con la intención de que la discusión se instalara –como ocurrió– en la oposición, donde se pelea por un lejano segundo lugar. El kirchnerismo contempla el panorama como lo viene haciendo desde agosto, fortalecido por los resultados y favorecido por los temblores que atraviesan las filas de sus competidores. El tema en cuestión los alude directamente, porque está latente en la imaginación de Olivos , pero las tensiones están en la otra vereda . Hasta cerca de Hermes Binner, convencido de que tiene algo por ganar aún perdiendo, se registró cierto malestar por las declaraciones poco convincentes de su candidato.
Los dichos de Carrió emergieron como un recurso para jugar la única carta que le quedó en las manos luego del pobre papel hecho en las internas abiertas: apostar a conseguir algunas bancas en Diputados. Por eso, planteó el tema de la reforma como un objetivo no declarado del oficialismo para afianzar un proyecto hegemónico y, en contrapartida, destacó la necesidad de contar con legisladores dispuestos a no negociar en ese terreno . Puso en la mira, entonces, la actitud de Binner, el candidato con más chances de capitalizar votos de centroizquierda que alguna vez cosechó ella misma.
En la misma línea, y con similares objetivos, se anotaron algunos dirigentes radicales, y luego el propio Ricardo Alfonsín, que de manera más directa, y cuestionada puertas adentro de la UCR, ya había dicho que lo más importante es asegurar la representación de su partido en el Congreso y en los distintos niveles distritales. Alguna munición partió también del peronismo desalineado, más entretenido en la disputa casi personal entre Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá.
El gobernador tuvo una primera reacción que no fue muy feliz para clausurar el debate sin más vueltas , según apreciaron incluso algunos de sus socios. Pretendió ironizar y dijo que el socialismo es partidario de un sistema parlamentarista, en oposición al modelo presidencialista, con lo cual se enredó en definiciones débiles tanto en la coyuntura como frente a cuestiones más de fondo. Alcanza con observar la experiencia de Francia para evaluar la convivencia con un fuerte presidencialismo, o la de Italia, para advertir las deformaciones provocadas por ambiciones de perpetuación en el poder con formato de primer ministro, más allá de la suerte de sus actuales gobernantes.
Pero además, las palabras del gobernador y candidato socialista parecieron un guiño a las reformas promovidas por el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni –bien vistas por el kirchnerismo–, que apuntan al sistema de gobierno y también a la estructura judicial.
A salvar esa fisura potencial salieron con rapidez el socialista Roy Cortina y los principales socios del Frente Progresista en la Ciudad y en la provincia de Buenos Aires, Claudio Lozano y Margarita Stolbizer. Sus declaraciones, de fuerte rechazo a cualquier ensayo reeleccionista, también tuvieron sentido interno . Después, sí, llegó la segunda tanda de definiciones de Binner con la intención de sumarle un tono más tajante a su discurso.
El oficialismo disfruta el nuevo capítulo de crujidos opositores, aunque por razones elementales de campaña eludió referirse al tema que, en rigor, está siendo pensado en los círculos cristinistas y es asumido en el peronismo como posible ingrediente de la disputa que tarde o temprano se instalará por la sucesión en el poder.
Alguna vez, Diana Conti hizo gala de verticalismo y proclamó la idea de “Cristina eterna” . Fue desautorizada públicamente por la frase, pero dejó plantada la cuestión. “Nadie la quiere maltratar.
Hizo un favor para más adelante” , reflexionó entonces una experimentada dirigente y funcionaria. El ensayo re-reeleccionista puede ser un objetivo en sí mismo, siempre difícil, pero también puede funcionar como un elemento para contener la interna peronista en la perspectiva del 2015. Eso, en la política actual, es pensar a futuro .
******La abstemia de anuncios - Por Martín Dinatale | LA NACION
Un nuevo componente se agregará desde hoy en el último tramo de la campaña electoral. A 13 días de los comicios, la presidenta Cristina Kirchner no podrá hacer anuncios de gobierno, inaugurar obras públicas o encabezar actos en los que promueva planes de su gestión con el fin de sumar fieles. La ley electoral le impide a la Presidenta hacer anuncios que puedan inducir al voto. Así, la abstemia electoral por los anuncios se convertirá en una receta muy dura para una jefa de Estado acostumbrada a lanzar promesas de gestión antes las cámaras de TV casi a diario.
La ley electoral es bien precisa en este punto: "Queda prohibido durante los 15 días anteriores a la fecha fijada para la celebración de las primarias, abiertas simultáneas y obligatorias y la elección general, la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo y, en general, la realización de todo acto de gobierno que pueda promover la captación del sufragio a favor de cualquiera de los candidatos a cargos públicos electivos nacionales". No se da lugar a la duda o la discusión. Se supone que esta traba legal no fue impuesta en forma caprichosa. Se trató de poner en igualdad de condiciones a aquellos candidatos que tienen en sus manos el poder de gestionar y aquellos que no lo tienen.
El kirchnerismo podrá leer entre líneas, buscar los grises o directamente incumplir la ley
Pero se sabe: el kirchnerismo podrá leer entre líneas, buscar los grises o directamente incumplir la ley. No será la única vez. En agosto pasado, a menos de 10 días de las elecciones primarias, Cristina Kirchner anunció un aumento para jubilados y el incremento del monto de la asignación universal por hijo. Hubo quejas de la oposición . Pero todo quedó en la nada. No se recuerda de sanciones o multas de la justicia electoral para la presidenta por esta infracción.
En la semana que comienza el Gobierno dispuso varios atajos para eludir la ley. Los ministros de Economía y Finanzas del G-20 se encontrarán desde el jueves en París para debatir cuestiones relacionadas con la actual crisis financiera, medidas para ayudar a garantizar el crecimiento de los países e impulsar la generación de empleos. Allí estará el ministro de Economía y candidato a vicepresidente, Amado Boudou, listo y dispuesto a brindar anuncios económicos. ¿Podrá el ministro-candidato infringir la veda electoral tan fácilmente? Preguntó ayer LA NACION a un encumbrado funcionario de la Casa Rosada. "Pero Boudou estará en el exterior, en Francia, donde no rige la ley electoral argentina", se atajó de inmediato el funcionario consultado.
La Presidenta tiene previstos actos en el conurbano, en Santa Fe y en Córdoba para esta semana. ¿Qué dirá en esos lugares? ¿Evitará los anuncios y retomará el discurso confrontativo con la oposición para eludir la veda? ¿Romperá con la ley y adelantará medidas para después de octubre con la simple intención de sumar más votos?
El Gobierno difundirá el viernes los datos de inflación de septiembre, en medio de la polémica que desató en las últimas semanas el pedido de un juez a los medios para que remitan un listado de periodistas que hayan escrito sobre el tema, y la decisión del FMI de utilizar en el futuro las estimaciones inflacionarias de consultoras privadas. El Indec informará los datos de inflación de septiembre, que se especula rondará entre 0,7 y 0,8 por ciento, tal como se viene registrando en los últimos 17 meses, según las variaciones de precios publicadas por el organismo. Una vez más la casa Rosada se jactará de mantener niveles de inflación controlados y lejos de las cifras que arrojan las consultoras privadas ¿Podrá tomarse esta información como un anuncio de campaña? ¿Podrán ser usados esos datos por los candidatos kirchneristas para mostrar los "logros" de una gestión?
La abstemia de anuncios no suele ser una buena compañía en tiempos electorales
En tal caso, entre el miércoles y jueves se prevé que los diputados de bloques opositores difundan una estimación del Índice de Precios al Consumidores (IPC) en base a un promedio de mediciones elaboradas por consultoras privadas, que fueron multadas por el Gobierno, y que suele más que duplicar la cifra oficial. Apenas una forma de contrarrestar tanta propaganda oficial.
Ayer, la Presidenta adelantó otras formas de vulneración probable a la ley electoral. En su cuenta de Twitter escribió: "Esta semana [por la que pasó] presentamos el Plan Estratégico Industrial 2020, si les interesa leerlo completo les dejo un enlace", mencionó. Con click derivó al plan industrial que presentó en estos días previos a la veda. Claro, estaba anunciando un plan que lanzó hace una semana pero ayer, es decir, en medio del período de veda electoral. ¿Picardía? Quién sabe, después de todo no resulta nada fácil cumplir con las dietas o atenerse a las prohibiciones. La abstemia de anuncios no suele ser una buena compañía en tiempos electorales.
******El escenario - La política, bajo el influjo de los narcos - Por Carlos Pagni | LA NACION
arcos. Esa palabra vuelve cada vez más seguido a las crónicas policiales. Narcos se balean en el shopping Unicenter. Tres empresarios aparecen muertos en General Rodríguez y es por sus conexiones con los narcos. Una banda de narcos, según Schoklender, intentaba copar las casas del programa Sueños Compartidos durante la toma del Indoamericano. Los narcos financian, según Nilda Garré, comedores de las villas porteñas, donde su policía tiene competencia. Un avión narco cruza el Atlántico burlándose de los controles de Ezeiza y Morón. Por alguna razón, los países que lo seguían se lo ocultaron al Estado argentino. En San Martín, un narco pretende convertirse en intendente. Y tras el crimen de Candela Rodríguez asoma, todavía brumosa, una historia de narcos.
El tráfico de drogas ha ido infectando poco a poco el conurbano bonaerense. El fenómeno alcanzó tal magnitud que hoy alimenta el principal conflicto político del país. Cristina Kirchner espera ganar las elecciones para, después, avanzar sobre Daniel Scioli y su política de seguridad. El gobernador no duerme tranquilo. En dos causas federales se investiga la conexión de policías bonaerenses con los dealers . La Presidenta está al tanto de esas indagaciones. Sólo el tiempo dirá si el desafío del narcotráfico inspirará una política de Estado, o si será trivializado como la coartada de una guerra sucesoria.
No se conoció ningún caso policial que desvelara tanto a Scioli como el asesinato de Candela. A mediados del mes pasado, el ministro de Seguridad, Ricardo Casal, lo escuchó quejarse, enfurecido, por el pésimo trabajo de la bonaerense. No es para menos. Fuentes de la gobernación aseguran que, carentes de pistas, los detectives terminaron recurriendo a Manuel Vázquez, un brujo de Estudiantes de La Plata, para ver si les proveía algún indicio. "Los voy a echar a todos", gritaba Scioli ante Casal.
Todavía hoy la causa plantea incógnitas elementales. Entre los detenidos, menos profesionales, hay de todo: depiladoras, carpinteros, verduleros y albañiles. Y, sin embargo, ninguno todavía se quebró para confesar el móvil del delito. Las capturas se sostienen en las declaraciones de más de una docena de testigos de identidad reservada que son, casi todos, informantes de la policía. Recién en el juicio oral se verá cuántos de ellos dan la cara y ratifican lo que han dicho.
Un riesgo que preocupaba a Scioli es que Carola Labrador, la madre de la niña, impugnara el trabajo de la policía. Pero el peligro se esfumó cuando apareció Fernando Burlando. El abogado da noticias alentadoras y la familia se siente contenida. Qué bien hizo Burlando en aclarar que lo había acercado el padre Grassi y que no cobraría sus servicios. Las habladurías del ministerio de Casal aseguraban que lo había contratado la provincia. Hasta mencionaban cifras. Infamias, por lo visto.
Scioli tiene otros motivos para que el caso Candela lo tenga inquieto. Las escuchas realizadas por la Secretaría de Inteligencia (SI) para desentrañar el crimen pusieron en evidencia a una red de agentes policiales asociados a bandas de narcotraficantes. Como informó LA NACION, de los 70 teléfonos intervenidos por Candela, cinco pertenecían a uniformados. Sobre esa base informativa se habría iniciado una causa federal que todavía no salió a luz, ya que los jueces pueden realizar seguimientos en secreto por 240 días. Igual Cristina Kirchner conoce el contenido de ese expediente. Es una de las carpetas con las que se propone enfrentar al gobernador.
Las investigaciones desnudaron otras tramas complicadas. Se supo, por ejemplo, que una tía de la víctima había sido raptada en Villa Corea, en San Martín. A ese asentamiento tomado por los narcos ya no entra el Estado. De esos andurriales salió Héctor Moreira, "el Topo", confidente del comisario general Roberto Castronuovo e imputado como autor intelectual del asesinato de Candela. Con la declaración del "Topo" entró en escena otro protagonista de esta trama político-policial: Miguel Angel Villalba, "Mameluco".
"Mameluco" Villalba es un narcotraficante de San Martín que ya se hizo famoso. Después de estar 12 años en prisión, volvió al barrio y puso un lavadero de autos. También se tentó con la política. Promovía la candidatura de Alberto Rodríguez Saá, hasta que le ordenaron la captura, el 5 de abril. Recién lo detuvieron el 10 de agosto. Fue en la puerta de su casa, sobre la calle Suipacha. "Mameluco" llegaba en su auto, escoltado por dos patrulleros de la provincia. La que se lo llevó fue la Federal, apoyada por la SI. Es curioso: ni los policías ni los espías habrían conseguido tomar nota de la patente de los coches de la bonaerense.
Al parecer, "el Topo" Moreira entregó a "Mameluco", pero le echó la culpa a Alfredo Rodríguez, el padre de Candela. La chiquita habría sido víctima de una venganza.
Las indagaciones sobre "Mameluco" y la protección que le brindaría un sector de la policía están en manos de Juan Manuel Yalj. Este juez federal se acaba de hacer célebre por detener al sindicalista Rubén Sobrero diciendo: "Lo hago porque tengo pruebas, si no le estaría anticipando un castigo innecesario", y por liberarlo, diciendo: "Si tuviera pruebas, le habría negado la excarcelación".
Yalj es juez gracias a la Casa Rosada, que lo designó después de que hubiera perdido todos los concursos. Veteranos de tribunales lo vinculan al intendente de Tres de Febrero, Hugo Curto, y dicen que cuenta con la simpatía de Carlos Kunkel y de Carlos "Cuto" Moreno. Mejor dicho: contaba con la simpatía. El servicio de Yalj al Gobierno fue catastrófico. No sólo dejó girando en el vacío a Aníbal Fernández, quien apostó a que Sobrero quedaría preso. También culpó a la Federal por la detención equivocada. Es decir, reveló que la nueva policía "progre" de Cristina Kirchner y Nilda Garré puede mandar presos a delegados gremiales, sin muchos escrúpulos. ¿Qué no habrían denunciado los organismos de derechos humanos subordinados al Gobierno si el atropello lo hubiera cometido la maldita bonaerense de Scioli y de Casal?
Si Yalj no se deja engañar de nuevo por la Federal, la impunidad de "Mameluco" podría sumarse a las escuchas del caso Candela para que la señora de Kirchner incomode más a Scioli. En La Plata temen que asesores de la Presidenta cuenten con documentación, provista por jefes policiales desplazados después del asesinato de Mauricio Ramos y Franco Almirón, en José León Suárez, el 3 de febrero pasado. En coincidencia con esas presunciones, el viernes Casal pasó a retiro a Salvador Baratta, el ex número dos de la fuerza, que se postuló como concejal en Lanús. Marginado, Baratta debe declarar pasado mañana en el juicio del desarmador de autos Elbio Fernández. Scioli debería estar atento.
Más allá de esas internas, el kirchnerismo ya tiene delineado su avance sobre el aparato de Seguridad de la provincia. Volverán los pedidos de desplazamiento del ministro Ricardo Casal y, sobre todo, de su subsecretario Guido Lorenzino, el diputado al que Scioli encomendó el vínculo político con la policía después de la renuncia de Carlos Stornelli. Los candidatos para esos reemplazos siguen siendo Marcelo Saín, Martín Arias Duval, ex viceministro de León Arslanián, y Cristina Camaño, actual viceministra de Garré. Si los cambios se realizan, Scioli perdería el control informativo y territorial que hoy le provee la bonaerense.
La discusión alcanzará también al diseño institucional. Alejandro Mosquera y Víctor Mendibil, de la Comisión Provincial por la Memoria, proponen sacar las investigaciones de las manos de la policía para confiarlas a un cuerpo especial, dependiente de la Procuración, hoy a cargo de María del Carmen Falbo. Scioli presentó un proyecto similar el año pasado, sólo que él propone mantener las pesquisas en el ministerio de Casal.
Este debate tendrá pronto otro actor principal: Gabriel Mariotto. El futuro vicegobernador ya habla de Seguridad y propone regresar a los foros vecinales de Arslanián. Mariotto dirigirá al kirchnerismo cuando la política policial de Scioli se debata en la Legislatura. La dupla Scioli-Mariotto comienza a sugerir una inquietante simetría con el dúo Bidegain-Calabró, como si la historia planeara una venganza.
El duelo, de todos modos, seguirá disimulándose hasta el 23 de octubre. Ese día se conocerá un número crucial. No es la diferencia que obtendrá Cristina Kirchner respecto de sus competidores. Es la ventaja que le saque a su candidato a gobernador. En esa cifra se esconde buena parte del futuro.