ARGENTINA - Se agudiza la tensión entre la Casa Rosada y Moyano
La alianza de siempre entre Cristina Fernández y Hugo Moyano -que ya hacía agua en momentos de la muerte de Néstor Kirchner-, está en grave crisis y de producirse, puede señalar el comienzo de la rebeldía de los trabajadores con el gobierno.
Por Nicolas Balinotti | LA NACION
La escalada de tensión en la relación entre la Casa Rosada y el líder de la CGT, Hugo Moyano, derivó ayer en un nuevo enfrentamiento a partir de una protesta del sindicato de camioneros, que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, calificó de "apriete".
El cortocircuito se produce inmediatamente después del acercamiento entre Moyano y el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli , para activar el regreso del sindicalista a la mesa de conducción nacional del Partido Justicialista (PJ), algo que provocó malestar y desconfianza en el corazón del kirchnerismo.
"El que renuncia debe irse", dijo ayer el ministro del Interior, Florencio Randazzo, sobre la posible vuelta del jefe camionero al PJ. Moyano había renunciado al partido durante un acto en el estadio de Huracán, en diciembre pasado, en el que criticó al gobierno de Cristina Kirchner.
Sin Moyano, pero con su hijo Pablo y unos 1000 manifestantes, el gremio de los camioneros se movilizó ayer a la sede central de la compañía Camuzzi Gas del Sur, en Puerto Madero, para reclamar la reincorporación de unas 200 personas que se quedaron sin trabajo en Chubut, tras el cese del contrato de la firma gasífera con Correo del Sur SRL.
"Si no nos dan una respuesta, vamos a ir a protestar a la Plaza de Mayo o a la embajada de Italia con 30.000 personas. Estamos en estado de movilización permanente. Creemos que se van a venir tiempos difíciles si se quiere continuar con una política de ajuste", desafió ayer Pablo Moyano, N° 2 en el escalafón jerárquico de los camioneros. A su lado estaba la cúpula del gremio; entre ellos, Pedro Mariani, uno de los hombres de mayor confianza de su padre.
"Trasladar el conflicto de Camuzzi a la ciudad de Buenos Aires no tiene sentido. Tiene el claro objetivo de un apriete", calificó Tomada la actitud de los gremialistas. El funcionario recordó, además, que aún está vigente la conciliación obligatoria entre la empresa y el sindicato, y que ambas partes fueron citadas para hoy, a las 12, a la sede del Ministerio de Trabajo.
"Aunque en muchas partes del Gobierno lo están negando, es parte del ajuste que se está anunciando para los próximos meses. Las empresas multinacionales toman medidas de ajuste y rebajas salariales, y creo que el Ministerio de Trabajo no lo puede permitir", fustigó Pablo Moyano, desde la puerta de la sede central de la empresa Camuzzi, en Alicia Moreau de Justo 240.
El Sindicato de Camioneros se mantendrá "en alerta" y, como anunció el hijo de Moyano, si el conflicto no se resuelve, podría movilizar pasado mañana a miles de camioneros hacia la Plaza de Mayo para continuar con su política de protestas.
La reacción del Gobierno por las medidas gremiales fue por medio de Tomada. Pero fue Randazzo el que cruzó a Hugo Moyano ante la posibilidad de regresar a la mesa directiva del PJ nacional (de lo que se informa por separado).
Distanciado y sin diálogo con la presidenta Cristina Kirchner, Moyano ya decidió dar pelea para continuar al frente de la CGT. Su mandato finaliza en julio, pero ya les dijo a sus aliados que pretende seguir, a pesar del enfriamiento de su vínculo con el Gobierno y del surgimiento de focos opositores dentro de la central obrera.
Ayer, su hijo Pablo advirtió que desde la CGT se mantendrán los pedidos para elevar el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias y para lograr imponer el reparto de utilidades de las empresas entre los trabajadores. Estos dos temas habían sido parte del rosario de exigencias que Moyano había puntualizado durante el acto del 15 de diciembre pasado, en Huracán, donde desafió al Gobierno y anunció públicamente su salida del PJ nacional y bonaerense.
"Hace rato que no se habla con la presi. Habría que preguntarle a ella por qué no quiere dialogar con Moyano. Nosotros vamos a seguir con nuestra postura. Nosotros no hemos cambiado", sostuvo Pablo Moyano.
Intentos de pacificación
En medio de este clima de confrontación, el moyanista Omar Viviani intentó enviar un gesto de armonía. "Hace tiempo que no hay una reunión de la CGT con la Presidenta, pero seguramente la va a haber. Hemos demostrado durante ocho años que nunca al movimiento obrero se le salió la cadena. Vamos a colaborar en todo lo que haga al crecimiento y el desarrollo del país", expresó el dirigente taxista, en declaraciones a radio La Red.
También el gremialista y diputado nacional Omar Plaini ensayó una suerte de estrategia de pacificación con el Gobierno. "Me costaría mucho creer que Cristina hiciera una cuestión personal con un dirigente", se refirió el dirigente canillita al vínculo entre la jefa del Estado y Moyano. Y agregó: "Tenemos un compromiso muy grande con este proyecto de país, y muchas veces se hacen estos compromisos con tensiones y disidencias".
En este contexto minado de tensión, los gremios ya comenzaron a negociar las subas salariales previstas para este año. En lo relativo a este asunto, también surgió un fuerte contrapunto entre los deseos de Moyano y lo que anhela la Casa Rosada. Mientras que el camionero prevé discutir las paritarias "con la inflación del supermercado" y exigir aumentos superiores al 20%, el vicepresidente, Amado Boudou, les pidió a los gremios "racionalidad". Los empresarios, en tanto, le solicitaron al Gobierno que las alzas no sean mayores al 18%. Este será otro foco que avivará la disputa.
UN KIRCHNERISTA RESPALDO LOS DICHOS DE SCIOLI
El diputado provincial del Frente para la Victoria e integrante del Movimiento Evita Fernando "Chino" Navarro afirmó ayer que no le pareció mal que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, le haya planteado que "reflexione" al líder de la CGT, Hugo Moyano, para que no abandone la vicepresidencia del PJ nacional. En un llamado a la unidad partidaria, Navarro destacó que "hay cuestiones más importantes", como ser "parte de un proyecto nacional y popular que implica el todo y no privilegiar las partes, como en este caso hace Moyano como jefe de la CGT", destacó Navarro en declaraciones a Radio El Mundo.
LAS CLAVES DEL CONFLICTO CON CAMUZZI
Bloqueos en el Sur . La empresa Camuzzi Gas del Sur denunció bloqueos por parte de manifestantes del gremio de camioneros en las sedes de Río Gallegos, Puerto Madryn, Rawson, Trelew, Comodoro Rivadavia, Cipoletti, Neuquén y Planta Cañadón.
. En contra de los despidos . El secretario general de los camioneros en Chubut, Jorge Taboada, dijo que la protesta se debió al cese del contrato comercial entre Camuzzi y la firma Correo del Sur SRL, lo que dejó sin trabajo a unos 200 camioneros. El dirigente denunció, además, rebajas salariales.
. Enfrentamiento en Trelew . Unos 15 camioneros fueron heridos en un choque con la policía, que intentó desalojar a los manifestantes de la sede de Camuzzi. El gobernador de Chubut, Martín Buzzi, desplazó al jefe del operativo. Intervino en el caso el ministro Carlos Tomada.
. Críticas al juez y al ajuste . El gremio apuntó contra el juez Carlos Faiella por la represión policial. "Defenderemos a los trabajadores contra el gobierno de turno y resistiremos como lo hicimos en los 90, y no permitiremos que los trabajadores vuelvan a ser la variable de ajuste", dijo Pablo Moyano.
. La versión de la empresa . Camuzzi explicó que las personas que se quedaron sin trabajo no formaban parte de la empresa, sino de Correo del Sur SRL. Ahora, Camuzzi trabajará con la estatal Correo Argentino, que le ofrece un servicio más económico.
. Amenaza de nuevas protestas . El secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, amenazó ayer con "una protesta de 30.000 camioneros en la Plaza de Mayo o en la embajada de Italia si no les dan una respuesta". Hoy habrá un encuentro en el Ministerio de Trabajo entre las partes involucradas.
******Venegas: "Van a lograr que nos encolumnemos con Moyano"
El sindicalista advirtió a la Casa Rosada por la intervención en el Renatre
Por Mercedes Colombres | LA NACION
Gerónimo Venegas, durante la conferencia de prensa, ayer, en Uatre. Foto: LA NACION / Rodrigo Néspolo
El secretario general de la Unión de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Gerónimo Venegas, criticó ayer la intervención del Ministerio de Trabajo en el Registro Nacional de Trabajadores Rurales (Renatre), y dijo que las acciones oficiales en contra de su sindicato lo están empujando a aliarse al líder de la CGT, Hugo Moyano.
En medio de varias decenas de simpatizantes que entonaban cantos y flanqueado por dos grandes bustos de Perón y Evita, Venegas habló en conferencia de prensa en las oficinas que el sindicato rural tiene en el microcentro porteño.
Según el sindicalista, la irrupción oficial en el Renatre con ayuda de la Gendarmería es "totalmente ilegal", ya que hay varias medidas cautelares vigentes que impiden la aplicación del nuevo estatuto del peón rural, la disolución del registro de trabajadores y la puesta en marcha del organismo que lo reemplazará, el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (Renatea).
"El nuevo delegado [Oscar Maffe] y los que están con él son unos intrusos. La Justicia había dictaminado expresamente que no podían avanzar sobre el organismo", dijo Venegas. "Con estas acciones van a lograr que nos encolumnemos con Hugo Moyano en contra del Gobierno", acotó el sindicalista. Y aclaró: "Nunca dejé de ser amigo de Moyano, aunque tuvimos diferencias en el conflicto de 2008".
La polémica por el Renatre estalló en diciembre, cuando a instancias del kirchnerismo ambas cámaras legislativas aprobaron la nueva ley del trabajador rural, que reemplaza al Renatre por el Renatea, que será administrado sólo por el Gobierno, dejando afuera a las entidades rurales y al sindicato de peones.
Ante la sanción de la ley, Venegas impulsó acciones judiciales para impedir que se efectivice la eliminación del registro. Pero, pese a estas acciones, el Gobierno tomó posesión del registro el lunes y Maffe asumió como delegado del organismo. Hoy, Venegas dice confiar en la resolución de la Justicia y cree que el Renatre seguirá funcionando.
Acusaciones cruzadas
Según Venegas, con la eliminación del Renatre el Gobierno busca debilitar a su sindicato y hacerse de los fondos del registro, que administra 120 millones de pesos anuales. "Están haciendo lo mismo que hicieron con las AFJP", dijo.
El domingo, el diario Página 12 había acusado a Venegas y a los directores Guillermo Giannasi (Federación Agraria), Alfonso Máculus (Confederaciones Rurales Argentinas) y Abel Guerrieri (Sociedad Rural) de percibir ingresos extraordinarios por sus cargos directivos en el registro de trabajadores.
Venegas negó la validez de los datos, calificándolos de malintencionados, y dijo que las cuentas del Renatre son transparentes, aunque no precisó cuáles son sus ingresos anuales por su cargo en el registro. Federación Agraria, en tanto, había calificado de falsos los dichos de la publicación y amenazó con iniciar acciones legales de no haber una rectificación de parte del medio periodístico.
Para Pedro Apaolaza, de Carbap y el único ruralista de la Mesa de Enlace presente en la conferencia de prensa, la eliminación del Renatre y las acusaciones de Página 12 son parte de la cruzada política del Gobierno contra el sindicalista y contra el sector. "Es pura política. Es una lástima que se mezcle a un organismo eficiente y bueno para los peones como el Renatre en conflictos de este tipo. Nos costó años y mucho esfuerzo armar el registro", señaló.
DIXIT
"El nuevo delegado es un intruso. La Justicia dictaminó que no podían avanzar sobre el Renatre"
Gerónimo Venegas
Secretario general de la UATRE
"Es una lástima que se mezcle a un organismo bueno para los peones como éste en conflictos políticos"
Pedro Apaolaza
Directivo de CARBAP .
******El Gobierno rechazó el gesto de Scioli al camionero
No quiere que elgremialista siga en el PJ
Por Mariana Veron | LA NACION
Randazzo, ayer, en San Juan. Foto: Télam
Aislar a uno y darle un final al otro. Para el Gobierno, la salida de Hugo Moyano del PJ es un hecho y no hará nada para que el secretario general de la CGT revierta su decisión de abandonar la conducción del partido, a pesar del pedido para que permanezca que le hizo el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.
El encargado de sentar la posición de la Casa Rosada fue el ministro del Interior, Florencio Randazzo, que ayer le puso un punto final a la situación de Moyano en el peronismo. "El que renuncia a un lugar es para irse y no para quedarse", respondió el funcionario, ante la consulta sobre el pedido de Scioli para que Moyano permanezca como vicepresidente del PJ a nivel nacional.
"Yo soy de los que piensan que cuando uno presenta la renuncia a un lugar es para irse y no para quedarse", abundó Randazzo, desde San Juan, en medio de una conferencia de prensa que dio cuando inauguró una sede de tramitación rápida de DNI junto al gobernador José Luis Gioja. Como para que no quedaran dudas de la posición oficial, el ministro le envió otra advertencia a Moyano. "Este es el Gobierno que más ha hecho por los que trabajan", abundó.
El líder sindical había anunciado el 15 de diciembre su renuncia tanto a la presidencia del PJ bonaerense como a su cargo en la estructura del partido a nivel nacional. La posición que ayer hizo explícita Randazzo fue en representación del Gobierno, aclararon fuentes oficiales, después del silencio que había reinado anteayer en Balcarce 50 cuando se conoció la convocatoria de Scioli.
Según pudo reconstruir LA NACION, la Casa Rosada tomó con malestar la jugada del gobernador de convocar a Moyano sin consultar a la Presidenta. No en vano fuentes al tanto de la estrategia oficial destacaban que, por el momento, Scioli no tuvo ningún acompañamiento del resto de los mandatarios provinciales que integran el PJ. La idea en Balcarce 50 es aislar al gobernador en su jugada. "Quedó solo. Lo hace porque está en campaña permanente. Es obvio que Moyano no va a volver", insistía una fuente oficial.
Al malestar con el jefe de la CGT se sumó ayer el duro cruce con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que acusó al gremio de los camioneros de llevar a cabo un "apriete" por la manifestación que realizó el sindicato en la Capital, por el conflicto que mantienen con la distribuidora de gas Camuzzi, en Chubut.
En la Casa Rosada sostenían ayer que Moyano ni siquiera había presentado la renuncia, en una suerte de chicana para apurar al líder gremial a que la efectivice. A partir del momento en que lo haga, el Gobierno avanzará rápidamente en aceptarla. "No se le rechaza una renuncia a alguien que se quiere ir", informó un dirigente partidario.
Las palabras de Randazzo buscaron adelantar el cierre del debate ante las dudas que dejó entrever el moyanismo sobre la conveniencia o no de permanecer. "Si no hay un cambio en el rumbo, no tiene mucho sentido seguir al frente de un partido donde pareciera que están cerradas las puertas de la discusión", sostuvo Omar Plaini, del gremio de los canillitas y mano derecha de Moyano. Fue una manera de pedirle a Scioli que le garantizara al sindicalismo mayor protagonismo.
Para la Casa Rosada, el debate por la conducción del partido se dejará para los próximos meses. En el Gobierno insisten en destacar que la conductora del PJ es Cristina Kirchner y cualquier decisión dependerá de ella y no de Scioli.