El de Oyarbide fue uno de los fallos más anunciados de los últimos tiempos. Tanto es así que a las 19.30, cuando el juez volvió al edificio de los tribunales de Comodoro Py para firmarlo, hacía ya una hora que Macri se había dado por procesado en una conferencia de prensa.
Video:Macri habló después de la resolución de Oyarbide
Ante las cámaras de televisión, el jefe de gobierno dijo que iba a apelar el fallo, acusó a Néstor Kirchner de direccionar la causa para perjudicarlo y adelantó que estudia pedir el juicio político de Oyarbide.
"No me importa. Que lo haga. Está en su derecho. No voy a responderle", dijo Oyarbide a LA NACION, a las 21, cuando se iba del juzgado. Acababa de notificar el fallo a los defensores.
Los fundamentos de la decisión aún no se conocen. Los acusados sólo tendrán acceso al fallo completo, de 645 carillas, el lunes. Anoche los abogados se llevaron la parte resolutiva, que incluye los embargos trabados sobre los bienes de los procesados: 250.000 pesos en el caso de Macri y 100.000 en el de Narodowski.
La resolución de Oyarbide dispuso también la ampliación del procesamiento de Jorge "Fino" Palacios, primer jefe de la Policía Metropolitana creada por Macri y aparente pieza clave de esta supuesta organización de espías. Palacios está preso desde hace seis meses y seguirá detenido.
Además, el fallo ordenó tres nuevos llamados a indagatoria: el de Rosana Barroso, jefa de gabinete del ministerio de Narodowski y responsable del nombramiento en esa cartera del presunto espía Ciro James; el de Osvaldo Chamorro, que fue segundo de Palacios en la policía porteña, y el de Mónica González, secretaria de un juzgado de Misiones que dispuso las escuchas.
La sospecha de Oyarbide es que James fue contratado por el gobierno de la ciudad con el fin de que hiciera inteligencia para distintos funcionarios, entre ellos Palacios, con quien cruzó más de 150 llamadas telefónicas, de acuerdo con las pruebas reunidas en la causa.
Las escuchas no eran simples pinchaduras, sino órdenes de interceptar comunicaciones dispuestas formalmente por jueces de la provincia de Misiones (que hoy también están procesados). Ellos ordenaban que la SIDE realizara escuchas en el marco de expedientes judiciales a personas que en realidad no tenían vinculación alguna con los delitos investigados. Entre ellos, el cuñado de Macri. James era quien retiraba los casetes de la SIDE.
Narodowski fue procesado porque James era empleado de su ministerio. La hipótesis es que le pagaban un sueldo como asesor legal, tarea que nunca desarrolló, con el verdadero fin de que hiciera inteligencia. Por eso, Oyarbide consideró a Narodowski responsable "prima facie" del delito de encubrimiento agravado por su condición de funcionario.
Los cargos contra MacriEn cuanto a Macri, los delitos que se le imputan son cuatro: asociación ilícita, falsedad de documento público, intercepción de llamadas telefónicas y abuso de autoridad.
Según Oyarbide, el jefe de gobierno estaba detrás de las escuchas de Leonardo y de Burstein, que había sido un acérrimo opositor a la designación de Palacios.
Entendió que sólo Macri pudo autorizar la contratación de James en un ministerio para el que en realidad no trabajaría. Pero lo que a juicio de los investigadores compromete más al jefe de gobierno es el caso del parapsicólogo Leonardo. En primer lugar, porque cuesta creer que hubiera alguien que no fuera Macri o su familia interesado en escucharlo.
Además, la SIDE detectó que el teléfono celular de James se activó entre mayo y junio de 2008 -cuando escuchaban a Leonardo- en Barrio Parque, donde vivía Macri. Nueve de las 14 veces que James fue a retirar casetes a la SIDE estuvo inmediatamente después en Barrio Parque.
Todas estas acusaciones fueron rechazadas por Macri, que hace 10 días declaró ante Oyarbide. Dijo entonces que James había engañado al gobierno de la ciudad y se despegó de las escuchas a Burstein y a Leonardo. Está claro que el juez no aceptó su explicación. Pasado mañana se sabrá cuáles fueron los fundamentos para este duro procesamiento.
El juez Norberto Oyarbide tomó finalmente la polémica decisión de
procesar al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en la causa sobre
espionaje y escuchas ilegales. Lo hizo bajo la figura de "partícipe necesario de
una asociación ilícita". El magistrado le dictó un embargo por más de 250.000
pesos al mandatario.
También procesó al ex titular de la cartera de
Educación Mariano Narodowski por el supuesto encubrimiento de esa organización.
Sin embargo, Oyarbide dictó el sobreseimiento del ministro de Justicia y
Seguridad, Guillermo Montenegro. De esa forma, el magistrado traba la posible
revisión de la recusación que ahora está en la instancia de
Casación.
Este mediodía, horas antes de que saliera el procesamiento,
Macri le pegó duro al juez Oyarbide. "Hay jueces funcionales a la política",
dijo, y agregó: "La gente no lo cree, el argentino ya se dio cuenta cómo es la
mano. Eso me deja muy tranquilo".
En declaraciones a radio Continental,
el mandatario señaló que "por más que se intente direccionar investigaciones,
usar jueces funcionales a la política para descalificar a la gente que puede
tener otra visión, la gente no lo cree".
Oyarbide es el mismo magistrado
que, el 21 de diciembre último, decidió sobreseer a la presidenta, Cristina
Fernández de Kirchner, y a su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, en una
causa por presunto enriquecimiento ilícito. En ese expediente se investigaba el
rápido crecimiento que experimentó el patrimonio de la pareja presidencial, que
durante 2008 creció en $27.802.400,50 y alcanzó los $44.307.672,94.
Por
entonces, apenas conocida la decisión del juez, la líder de la Coalición Cívica,
Lilita Carrió, había cuestionado en duros términos al magistrado. Y lo propio
habían hecho los legisladores Adrián Pérez y Juan Carlos Morán, quienes
aseguraron que, minutos antes de que se dictara el sobreseimiento, habían
aportado nuevos datos a la causa.
Ya en marzo, diputados de la Coalición
Cívica ratificaron el pedido de juicio político contra el juez por haber cerrado
esa causa por supuesto enriquecimiento ilícito. Morán entregó en el Consejo de
la Magistratura documentación ampliatoria de la denuncia realizada en diciembre
por la "arbitrariedad manifiesta", con la que -consideran- actuó Oyarbide en el
caso.
Ayer, Sergio Burstein, miembro de la asociación Familiares y
Amigos de Víctimas de la AMIA y uno de los damnificados por las escuchas
telefónicas, había pedido el procesamiento de Macri al sostener que conocía "el
funcionamiento del aparato paraestatal de espionaje".
Se descuenta que,
de confirmarse el procesamiento, los abagodos de Macri apelarán la decisión.
Cuando lo hagan, el expediente irá a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Criminal y Correccional Federal, donde los magistrados Martín Irurzun, Eduardo
Guillermo Farah y Jorge Luis Ballestero deberán volver a analizar la situación
judicial del líder del PRO.