El Mercosur encendi贸 una alerta por la realidad que vive Bolivia
En Asunci贸n, legisladores regionales exigieron el cese inmediato de los hechos violentos y reclamaron el respeto al Estado de Derecho, en el marco del seguimiento del Protocolo de Ushuaia
El Parlamento del Mercosur (Parlasur) aprobó una declaración de urgencia en la que condenó la violencia registrada en Bolivia y alertó sobre un riesgo inmediato para el orden democrático en el país.
La decisión se tomó en Asunción y habilitó la activación del mecanismo de seguimiento del Protocolo de Ushuaia, un instrumento destinado a evaluar situaciones que comprometan la vigencia plena de las instituciones democráticas.
En la sesión ordinaria realizada en la Cámara de Diputados de Paraguay, los legisladores regionales expresaron su preocupación por la escalada de conflictividad política y social, al tiempo que exigieron el cese de los hechos violentos.
El pronunciamiento también demandó el respeto absoluto al Estado de Derecho y subrayó que las diferencias deben tramitarse por vías institucionales, con diálogo pacífico y sin recurrir a la confrontación.
A partir de lo resuelto, el Parlasur incorporó la evaluación bajo el marco del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático, firmado en 1998, que establece la condición democrática como requisito para la permanencia de los países en el bloque.
Con ese encuadre, los estados miembros quedan habilitados para analizar de manera conjunta la situación y, si corresponde, avanzar con penalizaciones progresivas frente a una eventual consolidación de la ruptura institucional.
Para Bolivia, el impacto puede ser directo en el plano regional, ya que el esquema contemplado prevé una respuesta escalonada ante la constatación de alteraciones del orden constitucional.
Entre las consecuencias mencionadas se encuentra la suspensión política, que implica el bloqueo de la participación del país en órganos, debates y decisiones del Mercosur, limitando su injerencia en los ámbitos de trabajo del bloque.
Además, se consideran restricciones económicas, vinculadas a la pérdida de beneficios comerciales, arancelarios y del acceso a fondos asociados al proceso de integración regional.
Con esta activación, el Parlasur dejó en claro que la estabilidad institucional resulta determinante para la convivencia y la integración, y que la continuidad en el bloque dependerá del desarrollo de la situación en las próximas instancias de evaluación.
Redacción