08 de Abril, 2026
Radio Mercosur
Mercosur

Mercosur y Canadá proyectan acuerdo histórico antes de fin de año

Diplomáticos de Argentina y Brasil confirman que las negociaciones avanzan a velocidad récord para cerrar el tratado de libre comercio en el segundo semestre de 2026

Responsive image

El escenario del comercio internacional experimenta un giro dinámico con el Mercosur y Canadá como protagonistas de una negociación que promete reconfigurar los flujos de inversión en el continente. Tras un período de estancamiento que se prolongó desde 2021, las conversaciones han retomado un impulso inusitado, motorizadas por la voluntad política de las principales economías del bloque sudamericano y la necesidad estratégica de Ottawa de ampliar sus fronteras económicas.

 
Fuentes diplomáticas de Argentina, Brasil y Canadá coinciden en un diagnóstico optimista respecto a los plazos. Se espera que el acuerdo definitivo se concrete durante el transcurso de 2026, con la expectativa de que el cierre de los capítulos técnicos ocurra incluso antes de que finalice el mes de septiembre. Este avance se produce en un contexto donde la previsibilidad y la apertura de nuevos mercados se han vuelto activos escasos y sumamente valorados.
 
La próxima ronda de negociaciones tendrá lugar en Brasilia el mes entrante, una cita que se considera fundamental para pulir los detalles finales del tratado. Según diversas voces ligadas al proceso, las tratativas avanzan a una velocidad sin precedentes, lo que refleja una sintonía fina entre los equipos de negociación que no se veía en años anteriores. La meta es ambiciosa pero tangible: tener el documento listo para la firma entre septiembre y octubre.
 
Un factor determinante en esta aceleración es la visita prevista del primer ministro canadiense, Mark Carney, a la región durante el próximo trimestre. Si bien no se espera un anuncio formal de clausura de conversaciones durante su estancia en Brasil, la presencia del mandatario servirá como un catalizador político de alto nivel para remover los últimos obstáculos burocráticos y dar el empujón final a los equipos de trabajo.
 
La motivación de Canadá responde a una lógica de supervivencia comercial y diversificación. Ante el clima de incertidumbre que generan las políticas arancelarias de la administración de Donald Trump en Estados Unidos, el gobierno de Carney ha decidido que Sudamérica es un socio indispensable. Especialmente para la provincia de Ontario, corazón económico canadiense, reducir la dependencia del mercado estadounidense es hoy una prioridad de Estado.
 
Por el lado del Mercosur, el beneficio es simétrico. Para una región que se destaca como líder global en la exportación de soja, carne vacuna y recursos minerales, el acceso preferencial a una economía desarrollada como la canadiense representa una oportunidad de oro. No solo se trata de vender bienes primarios, sino de atraer capitales frescos para sectores de vanguardia como la minería sustentable y la industria del conocimiento.
 
Este acercamiento ya ha tenido hitos territoriales recientes. Ministros y funcionarios de Ontario visitaron Argentina y Uruguay semanas atrás para reunirse con referentes de los sectores tecnológicos y mineros. Estos encuentros cara a cara buscan cimentar la confianza entre los privados, adelantándose a lo que será el marco legal definitivo del tratado y asegurando que las inversiones fluyan apenas se estampe la firma oficial.
 
El avance con Canadá no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una renovada agenda de inserción internacional del bloque. Tras el histórico acuerdo alcanzado con la Unión Europea en enero, el Mercosur parece haber encontrado el camino para desarticular el proteccionismo interno y proyectarse hacia los mercados globales. La puesta en marcha provisional del pacto con los europeos en mayo sirve como el espejo donde esta nueva alianza con el Norte busca reflejarse.
 
Redacción con información de Infobae