Uruguay se mantiene al margen de la disputa entre Argentina y Brasil
El canciller Mario Lubetkin descartó una mediación en la crisis diplomática entre ambos paÃses, alertó por el impacto en el Mercosur y llamó a priorizar la integración regional
Uruguay descartó este lunes asumir un rol de mediador en la renovada crisis diplomática entre Argentina y Brasil, luego de las nuevas declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que volvieron a elevar la tensión entre ambos gobiernos.
El canciller Mario Lubetkin sostuvo que el momento exige priorizar la construcción de consensos antes que la confrontación. En ese marco, afirmó que el Ejecutivo uruguayo sigue de cerca la evolución del conflicto, aunque aclaró que no prevé una intervención directa por tratarse de un asunto que compete a ambos países.
El funcionario explicó que la posición de Montevideo responde al convencimiento de que el diálogo debe desarrollarse entre las partes involucradas. Por ese motivo, descartó que Uruguay impulse gestiones diplomáticas para acercar posiciones entre Buenos Aires y Brasilia.
Al mismo tiempo, Lubetkin manifestó su preocupación por las consecuencias que el enfrentamiento puede generar dentro del Mercosur. Señaló que cualquier escenario de mayor tensión entre los principales socios del bloque dificulta el normal funcionamiento del proceso de integración regional.
En ese sentido, remarcó que el Mercosur atraviesa una etapa clave debido a las negociaciones comerciales que mantiene con la Unión Europea, la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y distintos mercados asiáticos. Según indicó, preservar un clima de cooperación resulta fundamental para avanzar en esos acuerdos.
Desde la visión del gobierno uruguayo, las diferencias políticas entre los países miembros no deberían interferir en los objetivos estratégicos del bloque. Por ello, insistió en la necesidad de actuar con una lógica institucional que permita fortalecer la integración y consolidar las negociaciones internacionales.
La crisis diplomática volvió a intensificarse luego de que Milei calificara nuevamente a Lula de "ladrón" y "corrupto" durante una entrevista televisiva. Los dichos reavivaron un conflicto que ya había generado un fuerte malestar en Brasil y nuevas fricciones entre ambos gobiernos.
El origen de la disputa se remonta a la participación del mandatario argentino en un acto realizado en San Pablo, donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro y lanzó críticas hacia el presidente brasileño. En respuesta, Brasil convocó al embajador argentino en Brasilia para expresar su rechazo y llamó a consultas a su representante diplomático en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien aún no regresó al país.
Si bien días atrás el secretario de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno, había descartado una ruptura de vínculos con Brasil, principal socio comercial de la Argentina, las nuevas declaraciones del Presidente profundizaron el conflicto en un contexto marcado además por la reciente confirmación de la candidatura de Lula para competir por un cuarto mandato en las elecciones del 4 de octubre.
Redacción con información de HDC