Uruguay podrÃa quedar en desventaja por las fricciones dentro del Mercosur
Julio MarÃa Sanguinetti alertó que el clima de disputa entre Estados parte afecta la credibilidad regional justo cuando se negocian cuotas para exportar a la UE
El expresidente Julio María Sanguinetti señaló que el Mercosur atraviesa un momento particularmente complejo, tanto por las tensiones internas entre sus Estados parte como por el efecto que eso puede tener en el plano externo. A su juicio, el bloque enfrenta un escenario sensible en el que cada señal hacia el mundo importa.
En ese marco, el dirigente hizo referencia a un episodio que se viralizó rápidamente y que involucró al presidente argentino Javier Milei durante su participación en Brasil. Sanguinetti demostró que el hecho se dio en un contexto fuera de protocolo y con consecuencias políticas que exceden a los protagonistas directos.
El expresidente sostuvo que la conducta atribuida a Milei habría implicado una falta al principio de no intervención, además de un silencio en los estándares de decoro institucional. En su lectura, el cruce no quedó circunscripto a un debate interno, sino que derivó en un nivel de confrontación que profundiza el clima regional.
Según el análisis que formuló, el problema no es solo el estilo del episodio, sino la reacción que puede generar entre los países involucrados. En este caso, mencionó el impacto diplomático y el llamado a consultas del embajador brasileño en Argentina, como un indicio de la escalada de tensiones.
Sanguinetti remarcó que esta etapa llega en un momento clave para la negociación vinculada a la distribución regional de cuotas de exportación con beneficios arancelarios hacia la Unión Europea. En esa negociación, Uruguay —en el marco de su presidencia pro tempore— aparece como uno de los actores que buscan asegurar el encaje de los acuerdos en plazos definidos.
El expresidente alertó además sobre el daño reputacional que puede sufrir el Mercosur. Indicó que, tras la firma de un acuerdo comercial relevante con la UE, resulta difícil sostener la credibilidad del bloque si se percibe desorden entre socios y una confrontación persistente.
En esa línea, explicó que el argumento uruguayo de presentarse como “puerta de entrada” a la región se vuelve menos sólido cuando el bloque se muestra inestable. Para Sanguinetti, la estabilidad del país puede ser comprendida, pero no puede ignorarse la fragilidad de los vínculos regionales que lo condicionan.
Finalmente, señaló que si las disputas quedan “flotando” sin resolverse, el conflicto podría agravarse con el paso del tiempo. Concluyó aludiendo a la necesidad de encontrar salidas que permitan recomponer el funcionamiento del bloque y recuperar el margen de confianza hacia el exterior.
Además, el texto incorpora un segundo foco de tensión regional. En este caso, se menciona que Brasil elevó el nivel de conflicto con Paraguay por un intercambio de declaraciones atribuidas al presidente brasileño respecto de la guerra de la Triple Frontera, lo que habría derivado en una protesta formal del gobierno paraguayo.
Redacción con información de ámbito