27 de Junio, 2026
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Europa refuerza controles sobre alimentos del Mercosur

Las detecciones registradas durante las primeras semanas del acuerdo alimentan el debate sobre las condiciones de acceso al mercado europeo

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El primer mes de aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur quedó marcado por una serie de alertas sanitarias que reavivaron el debate sobre los estándares de producción y control de alimentos entre ambos bloques.

 
Desde la entrada en vigor del tratado, el 1 de mayo de 2026, agricultores y ganaderos europeos han manifestado preocupación por el impacto que podría tener la mayor apertura comercial sobre la competitividad de sus actividades. Las diferencias en materia de costos laborales, regulaciones ambientales y exigencias fitosanitarias continúan siendo uno de los principales puntos de controversia.
 
Las inquietudes del sector se intensificaron luego de que el Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea registrara cinco incidencias relacionadas con productos procedentes de Brasil y Argentina durante las primeras semanas de vigencia del acuerdo.
 
El primer caso relevante se produjo el 8 de mayo, cuando autoridades europeas detectaron un cargamento de limas originarias de Brasil con niveles de carbofurano superiores a los límites permitidos. El producto fue interceptado en Bélgica tras ingresar a través de Países Bajos y posteriormente se dispusieron medidas de seguimiento y retiro en varios países europeos.
 
Días después, una partida de manzanas rojas provenientes de Argentina fue observada por presentar residuos de propargita en concentraciones muy superiores a las admitidas por la normativa comunitaria. Las autoridades dispusieron la retirada del lote y calificaron la situación como de riesgo grave.
 
Las alarmas continuaron hacia finales de mayo con una serie de rechazos en Italia vinculados a cargamentos de carne bovina congelada procedentes de Brasil. Los controles realizados en frontera determinaron problemas relacionados con el estado de conservación de la mercadería, lo que derivó en la destrucción de los productos y en la solicitud de mayores controles de trazabilidad.
 
Las autoridades italianas repitieron medidas similares en los primeros días de junio, cuando otros dos envíos de carne bovina brasileña fueron rechazados bajo los mismos criterios sanitarios. Estos episodios incrementaron la atención sobre los mecanismos de fiscalización aplicados a los productos importados desde el bloque sudamericano.
 
El contexto también volvió a poner sobre la mesa otros debates pendientes dentro de la relación comercial entre ambas regiones. Entre ellos figuran las diferencias regulatorias respecto al uso de determinadas hormonas en la producción ganadera y las discusiones sobre organismos genéticamente modificados en algunos cultivos.
 
Mientras los gobiernos y sectores exportadores del Mercosur destacan las oportunidades económicas derivadas del acuerdo, organizaciones agrícolas europeas sostienen que será necesario reforzar los controles para garantizar condiciones de competencia equilibradas y preservar los estándares sanitarios vigentes en el mercado comunitario.
 
A medida que avance la implementación del tratado, las inspecciones y los mecanismos de supervisión continuarán siendo uno de los puntos más sensibles de la relación comercial entre ambos bloques, en un escenario donde la apertura de mercados convive con crecientes exigencias en materia de calidad, seguridad alimentaria y trazabilidad.
 
Redacción con información de El Debate