19 de Junio, 2026
Radio Mercosur
Argentina

Autos japoneses con menores impuestos

El acuerdo en discusión contempla rebajas progresivas en el arancelado y también abre una agenda paralela vinculada al abastecimiento energético

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Japón se prepara para iniciar conversaciones formales con el Mercosur, el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, con el propósito de impulsar un Acuerdo de Asociación Económica.

 
El proceso, que busca dar forma a un marco de negociación de alcance comercial regional, apunta a transformar el comercio automotor entre ambas partes y modificar condiciones de acceso a los mercados.
 
En ese contexto, el eje del futuro entendimiento se concentra en la política arancelaria para los vehículos japoneses. La idea es avanzar hacia la reducción e incluso la eliminación de impuestos que actualmente rondan cerca de un 35% al ingresar a los mercados del bloque.
 
La eventual implementación de un esquema de rebajas tendría efectos directos sobre precios y disponibilidad. En los mercados del Mercosur, la llegada de vehículos con menor carga impositiva podría alterar la competitividad frente a otras ofertas del rubro.
 
El plan se enmarca en una estrategia que Japón ya encaró con otros socios comerciales, donde se impulsaron rebajas progresivas de impuestos. Esa línea es clave para entender el ritmo con el que se intentaría concretar el cambio arancelario.
 
De avanzar la negociación, marcas con presencia global como Toyota, Nissan, Honda, Lexus, Mitsubishi, Subaru, Suzuki y Hino podrían encontrar un escenario más favorable para operar dentro del bloque, con particular incidencia en países como la Argentina.
 
Además del sector automotor, el acuerdo contempla una agenda energética. Japón, con una alta dependencia de petróleo importado, busca diversificar abastecimientos y reducir riesgos ante tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
 
En esa línea, Brasil aparece como un socio estratégico dentro de la visión japonesa de mediano plazo, ya que la cooperación en energía podría convivir con los avances comerciales.
 
Con la negociación en marcha, el escenario que se abre no se limita al arancelado: también podría derivar en cambios relevantes en la oferta de vehículos, en la estructura de costos de importación y en la competencia regional durante los próximos años.
 
Redacción