Uruguay se posiciona como uno de los grandes ganadores del acuerdo con Europa
El entendimiento comercial promete dinamizar sectores productivos y reducir la pobreza en el mediano plazo
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea se perfila como un punto de inflexión para Uruguay en su estrategia de inserción internacional. En un escenario global marcado por tensiones comerciales y una creciente competencia entre regiones, el pacto abre nuevas perspectivas para el desarrollo económico del país.
El canciller Mario Lubetkin destacó que la implementación provisional del acuerdo, prevista a partir del 1 de mayo, representa un cambio estructural en áreas clave como el comercio, la inversión y la producción. Según planteó, el entendimiento permitirá fortalecer la presencia del bloque en los mercados internacionales.
Tras 25 años de negociaciones, el acuerdo comienza a mostrar su potencial en términos concretos. La expectativa oficial es que contribuya a ampliar exportaciones, dinamizar sectores productivos y generar impactos positivos en variables como el empleo y el crecimiento económico.
Las proyecciones a diez años refuerzan ese escenario. Se estima que Uruguay podría registrar un incremento del 1,9% en el producto interno bruto, acompañado por un crecimiento adicional del 2,5%. Estos datos adquieren relevancia en un contexto en el que el país busca revertir el estancamiento económico.
El impacto también alcanzaría al plano social. Se prevé una reducción del 2% en la tasa de desempleo y una caída del 8,4% en los niveles de pobreza. Este efecto estaría vinculado al impulso de sectores intensivos en mano de obra, lo que favorecería especialmente a los sectores más vulnerables.
En materia comercial, las exportaciones totales podrían aumentar un 3,1%, mientras que las importaciones crecerían un 2,2%. Si se analiza exclusivamente el intercambio con la Unión Europea, el incremento sería más significativo, con subas del 12,1% en las ventas externas y del 38,3% en las compras.
Entre los rubros más beneficiados se destacan la carne bovina, con un crecimiento estimado del 4,8%, seguida por las semillas oleaginosas con 4,2% y los productos químicos con 3,7%. También se proyectan mejoras en aceites, grasas, ganadería, productos electrónicos y otros bienes de origen animal.
No obstante, el acuerdo también plantea desafíos para algunos sectores. La industria de maquinaria y equipos podría experimentar una caída del 6,4%, mientras que otros rubros como cereales, producción de metal y ciertas actividades agrícolas tendrían retrocesos más moderados.
En este contexto, el desafío para Uruguay será aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece el nuevo escenario comercial, al tiempo que implementa políticas que permitan mitigar los efectos negativos en los sectores más sensibles y consolidar un crecimiento sostenido.
Redacción con información de ámbito