Uruguay proyecta un impulso al PIB por el acuerdo Mercosur-UE
Los análisis señalan un aumento del PIB, alivio en el consumo y un efecto distributivo favorable para los trabajadores de los sectores más desfavorecidos
Un estudio presentado en Montevideo sobre el impacto económico del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur anticipa un efecto positivo en la economía uruguaya. La investigación estima que el Producto Interno Bruto podría aumentar hasta un 1,9% como consecuencia del acuerdo, acompañado por una menor tasa de desempleo.
El documento proyecta además una reducción de la desocupación en torno al 2%, lo que, según los analistas, respondería en buena medida al crecimiento de actividades intensivas en mano de obra. Ese efecto empleo, sostienen, se concentraría en sectores que históricamente emplean a una población más desfavorecida, multiplicando el impacto sobre la pobreza.
En términos relativos, la tasa de pobreza podría registrarse con una disminución cuatro veces mayor que la observada en otros indicadores, un resultado que los autores atribuyen a la composición del empleo que se estimulará. La combinación de mayor ingreso y menores precios al consumo por el abaratamiento derivado de la liberalización comercial aparece como un canal clave.
Durante la presentación en la sede del Poder Ejecutivo asistieron presentes autoridades del gobierno y representantes técnicos. Entre los disertantes, un economista responsable del estudio señaló que los acuerdos comerciales suelen medirse por su efecto productivo, pero destacó la importancia del impacto sobre el consumo y el bienestar de los hogares.
La evaluación subraya también un potencial incremento de las exportaciones, que contribuiría a una reconfiguración del perfil comercial del país y a una mayor integración con los mercados europeos. Ese dinamismo exportador es visto como un motor adicional para sostener el crecimiento estimado del PIB.
El canciller del país valoró los resultados del estudio y expresó una sensación positiva respecto a las proyecciones, aunque evitó calificarlas con el término “entusiasmo”. Llamó a trabajar tanto con los sectores que se beneficiarán como con aquellos que podrían enfrentar efectos adversos para mitigar impactos y aprovechar oportunidades.
En la agenda política aparece además la asunción de Uruguay de la presidencia pro tempore del Mercosur en el segundo semestre del año. Las autoridades consideran que ese período estará claramente marcado por la entrada en vigor de los acuerdos y por la necesidad de coordinar posiciones con los demás socios del bloque.
El camino hacia la implementación del tratado y sus repercusiones internas requerirán de acompañamiento y políticas públicas orientadas a favorecer la reubicación laboral y proteger a sectores vulnerables. Según los expertos, hacerlo con previsión será determinante para transformar las proyecciones en resultados concretos para la población.
Redacción con información de Infobae