Acuerdo Mercosur- Unión Europea: Un nuevo escenario comercial
El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur establece un cronograma de reducción y eliminación de aranceles para productos importados desde el bloque sudamericano hacia Europa
En los últimos años, a pesar de un aumento notable en las exportaciones hacia el continente asiático, la Unión Europea ha mantenido su estatus como uno de los principales socios comerciales de Argentina. Hasta noviembre de 2025, este bloque concentró el 10% de las ventas argentinas al exterior y el 13.7% de las compras, posicionándose como el tercer socio más relevante, solo detrás de China y del propio Mercosur.
Durante el año pasado, hasta noviembre, Argentina exportó bienes por un valor de 7.921 millones de dólares e importó 9.624 millones de dólares desde la UE. Este intercambio ha resultado en un déficit comercial de 1.703 millones de dólares, una tendencia que se ha agudizado en los últimos 15 años debido a la caída de precios de las materias primas y un aumento en las importaciones.
El Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea busca facilitar el comercio entre ambos bloques mediante la eliminación de aranceles. Sin embargo, este acuerdo no aplica las reducciones impositivas de manera uniforme, ya que diferencia entre sectores específicos, enfocándose en potenciar principalmente las exportaciones de los sectores primarios, como el agro y la energía.
A la industria manufacturera y automotriz se le asigna un plazo para prepararse a competir en el nuevo marco comercial. Este enfoque ha generado expectativas de que el tratado pueda fortalecer el patrón de especialización productiva en la región.
A pesar de las perspectivas favorables que se asocian al acuerdo, algunos expertos sugieren que el impacto comercial será marginal. La opinión de especialistas en Relaciones Internacionales señala que el acuerdo no transformará radicalmente el intercambio comercial actual, que ha visto un notable aumento en las exportaciones hacia Asia en la última década.
A medida que Argentina busca modernizar su economía y diversificar sus mercados, el enfoque hacia la UE, aunque aún relevante, enfrenta desafíos significativos en un contexto global en constante cambio y competencia asertiva.
Este proceso contempla diversas categorías de productos, destacando los siguientes:
Vinos
Eliminación Inmediata: Los vinos cuyo valor sea igual o superior a 8 dólares el litro no tendrán derechos de importación.
Plazo Largo: Para los vinos de valor inferior, los aranceles se eliminarán gradualmente en un plazo de 12 años.
Carne Vacuna
Cupos Específicos: La carne fresca comenzará con un cupo de 9.075 toneladas el primer año, aumentando hasta 54.450 toneladas en el quinto año.
Carne Congelada: Inicia con 7.425 toneladas y llega a 44.550 toneladas en cinco años.
Reducción de Aranceles: La tasa actual del 12.8% se reducirá al 7.5%.
Otras Exportaciones
Cuotas Hilton: Los cortes de alta calidad serán libres de aranceles desde la entrada en vigor del acuerdo.
Otras Exportaciones Sin Aranceles: Se permitirán exportaciones de miel (45.000 toneladas) y maíz/sorgo (1 millón de toneladas) a Europa sin aranceles.
Desgravación Energética: La UE aplica aranceles cero desde la firma del acuerdo para productos energéticos, incluyendo petróleo crudo, gas natural y electricidad.
Importación de Autos e Industria Manufacturera
Autos desde la UE
Mantenimiento de Aranceles: Los aranceles para la importación de autos europeos se mantendrán en 35% durante los primeros seis años.
Reducción Lenta: La disminución de aranceles se llevará a cabo progresivamente, alcanzando el cero en el año 15.
Vehículos Eléctricos: Estos tendrán un calendario de desgravación más lento, alcanzando el arancel cero en el año 18 o 25 para los de celdas de hidrógeno.
Ingreso Acelerado: Se permitirá el ingreso de 50.000 autos europeos anualmente con un descuento del 50% en aranceles; de este total, 15.500 ingresarán a Argentina.
Industria Manufacturera
Desgravación Larga: La eliminación de aranceles para textiles y línea blanca se proyecta entre 10 a 15 años.
Impacto en el Empleo: Se anticipa que la mayor competencia de los productos europeos podría generar tensiones en el sector, sumado a los despidos recientes en la industria.
Problemas Estructurales en la Economía
El análisis sugiere que aunque el acuerdo trae oportunidades, también implica riesgos para sectores vulnerable. Javier Actis, especialista en relaciones internacionales, advierte de la tensión entre sectores primarios y manufactura:
Desempleo en Sectores Afectados: La apertura de mercados podría agravar el cierre de empresas en el sector automotriz y manufacturero.
Recuperación y Adecuación: Se plantea que si una industria no se adapta en un período de 15 años, enfrentaría un déficit estructural grave.
Preparación para Normativas: La adaptación a normas y estándares europeos se vuelve crucial para garantizar la competitividad.
Este acuerdo no solo representa una oportunidad para sectores que pueden beneficiarse de un mercado europeo más accesible, sino que también desafía a las industrias argentinas a elevar sus estándares y adaptarse a una nueva realidad económica. La mirada puesta en este tratado es una doble vía: crecimiento potencial para ciertos sectores y retos significativos para otros que deben repensar sus estrategias en el comercio internacional.
Redacción con información de Página12