24 de Octubre, 2020
Radio Mercosur
América

Trump da una vuelta en auto para saludar a seguidores fuera del hospital donde lo tratan por Covid-19

Portando máscara y vistiendo traje, el mandatario saludó a sus seguidores desde el asiento trasero de una camioneta blindada, a través de la ventanilla cerrada.

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 Afianzado en su mejoría en la lucha personal contra el Covid-19, Donald Trump se aventuró este domingo a salir del hospital militar para saludar a los partidarios desde el auto presidencial, mientras una multitud lo aclamaba.

 
     Portando máscara y vistiendo traje, el mandatario saludó a sus seguidores desde el asiento trasero de una camioneta blindada, a través de la ventanilla cerrada.
    El auto pasó por el medio de la manifestación en las afueras en del centro médico de la marina Walter Reed, en Mariland, donde fue ingresado el viernes con complicaciones respiratorias, fatiga y fiebre.
    Poco antes, Trump expresó su agradecimiento en Twitter "por todos los fanáticos y simpatizantes fuera del hospital".
    "El hecho es que realmente aman a nuestro país y están viendo cómo lo hacemos más grande que nunca!", escribió en un discurso de campaña electoral.
    "Fue un viaje interesante, aprendí mucho sobre el Covid-19, era como una escuela, esta es la escuela real, un manual", acotó a su vez en un video publicado en Twitter desde el hospital, en el que dice que "aprendió la lección".
    En el video publicado en Twitter anunció una "pequeña visita sorpresa" a sus fanáticos fuera del hospital, "patriotas con banderas que llevan mi nombre, que aman a nuestro país", remarcó.
    "Hay una emoción como nunca antes, la gente ama el trabajo que estamos haciendo", agregó. En la imagen, el mandatario también agradeció a los médicos y enfermeras del hospital por sus "horas extras".
    Y de pronto, hizo la visita sorpresa a sus fanáticos, lo que disparó todo tipo de objeciones en la prensa y en las redes, pues, en definitiva es un hombre que padece Covid-19 y que puede contagiar.
    Muchos vieron esa acción como un acto de irresponsabilidad, cargado de demagogia.
    Los médicos que lo asisten habían anunciado hoy en rueda de prensa que estaba mejorando, que no tenía fiebre desde el viernes, admitieron que recibió oxígeno en dos momentos, y adelantaron que podría salir del nosocomio este lunes.
    El presidente no había informado al grupo de periodistas que lo seguía de su visita sorpresa a la multitud.
    Esta noche también se supo que había pedido mantener en silencio en su primera prueba positiva de Covid-19, tanto que ni siquiera su líder de campaña, Bill Stepien -ahora también infectado-, sabía que la colaboradora cercana del presidente, Hope Hicks, se había contagiado, un dato que se conoció en el riñón del mandatario el jueves por la mañana.
    El republicano se había sometido a una prueba rápida que había dado un resultado positivo para el coronavirus el jueves, pero no lo había revelado, a la espera del resultado del hisopado más clásico, según la prensa estadounidense, que basó la información en fuentes cercanas el presidente.
    Trump recibió el primer desenlace la noche del jueves antes de aparecer en Fox, donde, sin embargo, no había dicho nada, simplemente confirmando que una de las personas más cercanas a él (Hicks) había sido infectada y estaba esperando el resultado del hisopado por la noche o al día siguiente.
    Luego anunció la positividad en Twitter alrededor de la 1:00 de la noche del viernes. 
 
Fuente: ANSA