11 de Agosto, 2020
Radio Mercosur
Economía

Las economías de América Latina sufrirán duros efectos por la pandemia

América Latina y el Caribe sufrirán en sus economías este año, una mayor contracción debido a prolongación de la pandemia estimándose una caída de -9,1%.

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     Es el pronóstico de la Comisión Económica Para América latina y el Caribe (Cepal), en el quinto informe especial sobre Covid-19, titulado Enfrentar los efectos cada vez mayores del Covid-19 para una reactivación con igualdad: nuevas proyecciones.

 

    El documento sostiene que la actividad económica en el mundo está cayendo más de lo previsto y, con ello, aumentan los impactos externos negativos sobre esta región a través del canal comercial, de términos de intercambio, de turismo y de remesas.
 
    Pero, además, la región se encuentra hoy en el epicentro de la pandemia y, si bien algunos gobiernos han comenzado a aliviar las medidas de contención, otros han debido continuarlas o incluso intensificarlas ante el persistente aumento de contagios.
 
    Dado que tanto el choque externo como el interno se han intensificado, la región evidenciará una caída del producto interno bruto (PIB) de -9,1% en 2020, con disminuciones de -9,4% en América del Sur, -8,4% en América Central y México y -7,9% para el Caribe excluyendo Guyana, cuyo fuerte crecimiento lleva al total subregional a una contracción menor (-5,4%).
 
    En su presentación en Santiago, la secretaria ejecutiva del organismo de Naciones Unidas, Alicia Bárcena, planteó que la caída en la actividad económica es de tal magnitud que llevará a que, al cierre de 2020, el nivel del PIB per cápita de América Latina y el Caribe sea similar al observado en 2010. Es decir, habrá un retroceso de 10 años en los niveles de ingreso por habitante.
 
    "Se prevé ahora un aumento también mayor del desempleo, que a su vez provocará un deterioro importante en los niveles de pobreza y desigualdad", apuntó Bárcena.
 
    La tasa de desocupación regional bordearía el 13,5% al cierre de 2020, lo que representa una revisión al alza (2 puntos porcentuales) de la estimación presentada en abril y un incremento de 5,4 puntos porcentuales respecto del valor de 2019 (8,1%). Con la nueva estimación, los desocupados sumarían 44,1 millones de personas, lo que representa un aumento cercano a 18 millones con respecto al nivel de 2019 (26,1 millones de desocupados).
 
    Estas cifras son significativamente mayores que las observadas durante la crisis financiera mundial, cuando la tasa de desocupación se incrementó del 6,7% en 2008 al 7,3% en 2009 (0,6 puntos porcentuales), indica el reporte de la Cepal.
 
    Por otro lado, la caída de -9,1% del PIB y el aumento del desempleo tendrían un efecto negativo directo sobre los ingresos de los hogares y su posibilidad de contar con recursos suficientes para satisfacer las necesidades básicas.
 
    La Cepal proyecta que las personas en situación de pobreza se incrementarán en 45,4 millones, con lo cual pasarían de 185,5 millones en 2019 a 230,9 millones en 2020, cifra que representa el 37,3% de la población latinoamericana. De estos, el número de personas en pobreza extrema se incrementaría en 28,5 millones, pasando de 67,7 millones en 2019 a 96,2 millones de personas en 2020, cifra que equivale al 15,5% del total de la población.
 
    También se proyecta una mayor desigualdad en la distribución del ingreso en todos los países de la región: el índice de Gini se incrementaría entre un 1% y un 8% en los 17 países analizados, y los peores resultados se esperan en las economías más grandes.
 
    El informe también analiza los grandes paquetes fiscales para paliar los efectos sociales de la pandemia y las acciones de los bancos centrales. La Cepal afirma que si bien han sido importantes "en la medida que se extiende el confinamiento se requieren esfuerzos adicionales para satisfacer necesidades básicas y sostener el consumo de los hogares". Bárcena recordó algunas de las propuestas que ha hecho el organismo, como la implementación de un ingreso básico de emergencia, un bono contra el hambre -equivalente al 70% de una línea regional de pobreza extrema (67 dólares de 2010)- y varias iniciativas de apoyo a empresas y trabajadores en riesgo. Bárcena subrayó que "los esfuerzos nacionales deben ser apoyados por la cooperación internacional para ampliar el espacio de política a través de mayor financiamiento en condiciones favorables y alivio de la deuda".
 
    Asimismo, urgió en avanzar en igualdad para el control eficaz de la pandemia y para una recuperación económica sostenible en América Latina y el Caribe.
 
Fuente: ANSA