06 de Julio, 2020
Radio Mercosur
Cultura

MI PADRE ANALFABETO

Un trabajo del escritor entrerriano Yamil Sebastián Canelo

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Mi padre no sabía leer ni escribir; si fue a la escuela, lo habrá hecho sólo unos años.
 
Un par de años nada más; los suficientes para que un niño aprenda y para que una maestra enseñe lo esencial: Leer y escribir su proyecto de vida y su historia.
 
Sólo bastaron un par de años para que la vida de una persona haya tomado un camino mucho más difícil y penoso del que muchos se imaginan... con más dudas que certezas, con más penas que glorias, a la deriva y en la ignorancia de tantas cosas, el niño que posteriormente fue mi padre, construyó su vida y su mundo como pudo, con lo que tenía a mano, con el doble de esfuerzo del que lo hacían sus pares...
 
Sin libros y sin escuela, pero con la confianza en su fuerza, su verdad y su honestidad como bandera, trabajó durante toda su vida no sólo para llevar el pan a la mesa.
Sin libros y sin escuela, quien iba a ser mi padre, un hombre rudo, de pocas palabras, reacio para expresar sentimientos, supo abrazarse a la dignidad humana y ser una buena persona.
 
¿Por qué mi padre fue analfabeto?, ¿Él tuvo dificultad para aprender o la maestra tuvo dificultad para enseñar?, ¿Quién determina el destino de la vida de una persona?, ¿Qué rol cumple la familia, la escuela, los gobiernos?
 
Mi padre se privó de un montón de oportunidades, sólo por no saber leer ni escribir.
 
Pero no se sentó nunca a esperar que alguien lo asista ni le regale nada; sus manos gastadas de tanta pala y pisón, hacha y tenaza, y así nada de la esencial le faltaba...
 
- "Eramos muchos hermanos, nosotros si que eramos pobres", siempre nos mencionaba.
 
Hoy mi padre tendría entre 65 o 70 años, no recuerdo... ¿Acaso la educación argentina viene en decadencia hace 65 o 70 años?
 
No aprender a leer ni a escribir, no determina el destino de una persona, sí gran parte de su trayectoria.
 
No aprender a leer ni a escribir, no hace mejor ni peor persona a nadie, sí que la posterga de muchas oportunidades.
 
No aprender a leer ni a escribir, condena a una persona a la dependencia, a la duda, a la incertidumbre y al doble esfuerzo para llegar al destino más preciado y merecido por todos, el de la dignidad humana.
 
 
AUTOR: Yamil Sebastian Canelo
E-MAIL: yamilsebastiancanelo@gmail.com