16 de Junio, 2019
Radio Mercosur
Cultura

LA ARGENTINA COMPETIRÁ EN LA BIENAL IBEROAMERICANA DE ARQUITECTURA Y URBANISMO EN PARAGUAY

Argentina competirá con 20 propuestas en la 11° Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU), que del 4 al 11 de octubre presentará en Asunción, Paraguay las mejores obras de los 22 países que la integran, a uno y otra lado del Atlántico.

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 Planteada como "un instrumento de construcción de pensamiento crítico y acercamiento a la sociedad", la BIAU es una iniciativa del gobierno español e instituciones iberoamericanas que buscan "difundir trayectorias profesionales, obras, publicaciones, trabajos de investigación e ideas arquitectónicas".

 
De las 997 obras enviadas a la convocatoria, 210 resultaron preseleccionadas y la Argentina comparte la mayor cantidad de proyectos, 20, junto a Brasil, Ecuador, España y Portugal; seguida por México con 18 proyectos; Colombia y Chile con 16 cada uno; Perú con 14; Bolivia y Uruguay con 13; Paraguay con 10 y Caribe, Centroamérica y Venezuela con menos de cinco obras cada uno.
 
De la BIAU participarán unas 34 obras finalistas de cualquiera de los países postulados (algunos pueden quedar fuera) y se anunciarán los ganadores en las categorías de Publicaciones, Textos de investigación y Trabajos académicos; se otorgará el Premio Iberoamericano de Arquitectura y Urbanismo y se fallará el de fotografía Habitando Iberoamérica.
 
El curador nacional de Argentina, Roberto Busnelli, junto con su Comité de Selección formado por Hernán Bisman, Cristian Nanzer y Ana Vaderrama, seleccionó los 20 proyectos sobre 117 enviados de todo el país.
 
Entre éstos, un centro comercial, un campus virtual para la Universidad Nacional de Córdoba, una casa entre árboles, otra levadiza, un espacio conmemorativo a 100 años del Grito de Alcorta; un centro de logística; un espacio de juegos para el Parque de las Ciencias porteño; una nueva sede para el Banco Provincia de Neuquén; viviendas para una villa olímpica y un refugio urbano.
 
La selección estuvo vinculada con tres cuestiones. La primera, explica a Télam Busnelli, "construir con lo que tenemos, sin apelar a soluciones técnicas ni formales fuera de nuestro alcance" y "entendiendo esa austeridad como posibilidad".
 
El fin es "dar cuenta de las características de época" y de "reconocer en estos trabajos una dimensión trascendente, una poética de la austeridad".
 
Y teniendo en cuenta que por primera vez en la historia más de la mitad de los habitantes del planeta están concentrados en centros urbanos, fenómeno que en Argentina alcanza al 90 por ciento, lo otro que se tuvo en cuenta fue "la potencia de lo plural", es decir, "propuestas que a partir de un pensamiento geo-culturalmente arraigado intentan dar respuestas propias y originales" a esa situación.
Se trata de iniciativas que, "desde una experiencia histórica singular, se proyectan hacia lo universal", a partir de "una actitud comprometida con nuestra época y nuestro territorio, entendiendo la práctica como una opinión acerca del lugar en el que vivimos y a la arquitectura como una herramienta", indica Busnelli.
 
La última cuestión tenida en cuenta al elegir las obras fue "la gestión de la contingencia", dice el curador: "se reconoce la calidad técnica tanto en el proyecto como en su construcción, su éxito frente a las limitaciones y condiciones a las que la realidad las somete" y la capacidad de "mejorar la calidad de vida de sus habitantes".
 
Este es un ítem relevante para Iberoamérica en general, si bien, "la práctica de la arquitectura en la Argentina se encuentra determinada tanto por las ilusiones y los saberes, como por los códigos, el mercado y la inestable continuidad de políticas y reglas de juego en constante movimiento pendular", señala.
 
Todas esa obras, resume el curador, "interpelan las estrategias proyectuales y las lógicas constructivas" dando cuenta de que "tras una propuesta arquitectónica subyace un entendimiento de la materia, que determina también una visión del mundo y de la técnica".
 
La selección incluyó construcciones de escalas, complejidades e implantaciones diversas, desde "la vocación de crear espacio de uso público en entornos urbanos discontinuos y anónimos en Córdoba", pasando por "la recuperación de un patrimonio industrial simbólico en la zona portuaria de Santa Fe", hasta "la reactivación del sur de la ciudad de Buenos Aires con un Pabellón para la piscina que fuera la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud".
 
Ana Román, codirectora de la BIAU, destaca que "Iberoamérica concentra algunas de las ciudades más grandes del mundo", y que la bienal "pretende reflejar cómo se habitan esos espacios y se modifican esos contextos según las necesidades propias".
 
"El centro de esta bienal se sitúa en el habitar. Iberoamérica se habita y construye al mismo tiempo, se repara constantemente, se vive como una ciudad en formación, latiendo mestiza, imperfecta. Esta bienal muestra cómo vivimos con naturalidad, hablando de lo cotidiano. Ahí reside su radicalidad", concluye Arturo Franco, codirector.
 
Fuente: Télam