24 de Junio, 2018
Radio Mercosur
Política

MADURO NOMBRÓ A DELCY RODRÍGUEZ COMO VICEPRESIDENTE

Maduro cambia todo su gobierno y coloca a Delcy Rodríguez como vicepresidenta. Marlenys Contreras, esposa de Diosdado Cabello, ocupará el Ministerio de Obras Públicas

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Nicolás Maduro renovó su gabinete ejecutivo. El presidente de Venezuela cambió a doce ministros y no contó una vez más con Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del régimen. En este nuevo cambio de Gobierno, Maduro situó a su hasta ahora vicepresidente Tareck El Aissami como responsable del área económica y, para consolidar su poder, nombró a Delcy Rodríguez como nueva número dos de Venezuela.
 
De la vicepresidencia de la República dependes el Ministerio del Interior y Justicia, cuyo extitular Tareck El Aissami pasa ahora a ser ministro de la nueva cartera de Industria y Producción Nacional. El Aissami también será el nuevo vicepresidente sectorial de Economía «para la defensa del pueblo venezolano» y «para recuperar las fuerzas productivas de Venezuela».
 
En su cuenta de Twitter, Maduro elogió a Delcy Rodríguez, su aliada y ahora expresidenta de la Asamblea Constituyente -el nombre de su sucesor no fue desvelado ayer-, como una «joven mujer, valiente, aguerrida, hija de mártir, revolucionaria y probada en mil batallas». Delcy es hermana del exalcalde y ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez. También fue canciller de la República y la que convocó las elecciones del 20 de mayo cuando fue reelecto Nicolás Maduro en el cargo, unos comicios cuestionados por la oposición y no reconocidos por gran parte de la comunidad internacional.
 
La esposa de Cabello
 
Maduro amplió su gabinete, nombrando a Dante Rivas, que ejercía como «protector de Nueva Esparta» (isla de Margarita), como titular del Ministerio de Pesca y Acuicultura; mientras que Yomana Koteich fue designada como ministra de Comercio Exterior e Inversión Internacional, dejando fuera al general y exgobernador del estado fronterizo del Táchira, José Vielma Mora.
 
Por otra parte, Mayerlin Arias será la titular de la cartera de Agricultura Urbana y Stella Lugo representante del Ministerio de Turismo «para que continúe el avance y acelere el desarrollo de este importante sector para la vida productiva nacional», dijo en su cuenta de Twitter el mandatario.
 
Maduro igualmente designó a Marleny Contreras como ministra de Obras Públicas. Marleny es la esposa de Diosdado Cabello, que era antes ministra de Turismo. El Gobierno de los Estados Unidos incluyó recientemente a Marleny junto a su esposo en la lista de los sancionados por blanqueo de capitales. Este nombramiento llega después de la información publicada por ABC sobre los sobornos de Odebrecht, la constructora brasileña, a familiares de Cabello en España.
 
 
Cabello había aspirado a ser el vicepresidente de la República. La intención de Maduro sería degradarlo incluso dentro de las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), donde es el primer vicepresidente de la organización política oficialista, al convocar un congreso para renovar sus autoridades por adelantado con el fin de tomar el control del partido.
 
Cierran la lista de nuevos nombramientos, Hipólito Abreu, como ministro de Transporte; Eduardo Piñate, como ministro del Trabajo; Caryl Bertho, como ministra de la Mujer; Heryck Rangel, como ministro de Ecosocialismo y a Evelyn Vásquez, como la titular del nuevo Ministerio de Atención de las Aguas.
 
Por último, Maduro tuiteó: «Nuevas responsabilidades les esperan. Cuento con ustedes para siempre».
 
 
 
 
LUDMILA VINOGRADOFF
CORRESPONSAL EN CARACAS
Actualizado:
14/06/2018 22:16h
 
 
 
 
Venezuela dejará de exportar petróleo a finales de año y abandonará la OPEP
 
En apenas cinco años y medio que lleva en el poder, el régimen de Nicolás Maduro ha destruido la industria petrolera nacional, que le aporta el 96% de los ingresos al país
 
 
Al paso que va su caída en la producción petrolera, Venezuela se quedará a finales de año sin barriles de crudo para exportar, lo que obligará al país fundador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a abandonar este club selecto tras 58 años de su creación.
 
El régimen de Maduro afronta una situación complicada con la empresa estatal petrolera, que no ha sido tocada por las sanciones, pero que sin embargo atraviesa dificultades por la reducción de su producción que incide en la exportación de su crudo.
 
El ex ministro de Industria, Víctor Alvarez, informó que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) notificó a ocho clientes suyos que no podía cumplir con el suministro contratado por fuerza mayor. Su producción cayó en 900 mil barriles diarios.
 
«De los 1,42 millones de barriles sólo cuenta con 694.000 barriles diarios para exportar, pero se enfrenta al problema de no disponer de espacio para almacenar ni de buques para transportar por lo que su situación es más que comprometida», explica Álvarez.
 
«La producción de petróleo crudo en Venezuela está prácticamente cayendo a un promedio del 10% cada trimestre y ha sido desde mediados de 2017. Un escenario con producción de petróleo en el país perdiendo al menos otros 500.000 barriles por día antes de fin de año no es poco realista. Tener sanciones adicionales impuestas sin duda enviaría un fuerte mensaje geopolítico de los EE. UU. A riesgo de generar más inestabilidad en los mercados mundiales de suministro», dice la revista Forbes según reportes de GlobalData.
 
Si el pronóstico de GlobalData es correcto, entonces «la interrupción temporal de las exportaciones de Venezuela puede ser permanente, ya que se irán a cero hacia el final del año», sentencia la publicación norteamericana.
 
En apenas cinco años y medio que lleva en el poder, el régimen de Nicolás Maduro ha destruido la industria petrolera nacional, que le aporta el 96% de los ingresos al país, sin necesidad de un embargo ni bloqueo internacional decretado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sino dejar que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) colapse por sí misma.
 
Las sanciones internacionales en realidad han afectado a los altos cargos del régimen de Maduro, que se aferran al poder cueste lo que cueste. Lo que afecta a Pdvsa y a sus 30 millones de venezolanos es que Maduro la ha puesto en manos de militares como el general Manuel Quevedo de la Guardia Nacional, en noviembre de 2017, que ha ido cerrando el bombeo de crudo, por encarcelar a más de 50 gerentes de PDVSA, que son los que saben del negocio petrolero, dejándolos en manos de militares inexpertos.
 
Para ese momento el mandatario, que hizo el anuncio en su programa semanal de televisión, le puso como principal reto al general Quevedo «elevar la producción» petrolera, que se ubicaba en 1.9 millones de barriles diarios (mbd) hace ocho meses frente a 2.27 mbd en 2016. La cifra llegó a 3.2 mbd en 2008.
 
El economista José Toro Hardy, ex miembro del directorio de PDVSA, alertó que de no salir los buques la estatal petrolera deberá disminuir su ya mermada producción ante el agotamiento de sus acopios.
 
«Los buques no pueden salir y qué pasa con la producción, hay que almacenarla. La capacidad en oriente venezolano ya se copó, y el petróleo lo estaban enviando por cabotaje a occidente. Si no se resuelve el tema de la salida del petróleo tenemos que parar la producción. El oriente ya está copado, y en occidente puede faltar de una semana a 10 días para coparse todo si no salen los tanqueros», añade Toro Hardy.
 
El experto explicó que el retraso de la salida de los buques obedece –entre otras razones- al temor por el embargo de esos activos tras el embargo de ConocoPhillips a los activos de la empresa en las islas Aruba, Curazao y Bonaire.
 
El exministro Álvarez sostiene que Venezuela no tiene la mayor reserva petrolera del mundo y no va a poder extraer seis millones de barriles diarios porque esto requiere una inversión de 300.000 millones de dólares que ni Pdvsa ni el Estado venezolano tiene. «Empeñarse en extraer crudos pesados es desperdiciar el verdadero margen de recuperación que tiene Pdvsa si prioriza la reactivación de los pozos de petróleo convencional».
 
Reactivar la industria petrolera venezolana implica cambiar la orientación de los planes, reducir las inversiones en la FPO y volver la mirada hacia los pozos de petróleo liviano que se pueden reactivar de manera rentable porque no requieren las cuantiosas inversiones en mejoradores de los crudos pesados de la FPO. De lo contrario, la extracción de petróleo seguirá cayendo, Venezuela «no podrá exportar más petróleo y en los hechos dejará de ser un país de la OPEP», concluye el ex ministro Alvarez.
 
 
 
Fuente: ABC España
Por Ludmila Vinogradoff
14-06-2018