23 de Mayo, 2018
Radio Mercosur
América

ZONAS DE ALTO RIESGO EN AMÉRICA LATINA PARA EJERCER EL PERIODISMO

América Latina se convirtió en una de las zonas más peligrosas del mundo para los periodistas, especialmente aquellos que investigan sobre la corrupción política y el narcotráfico.

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El alto número de profesionales de la información muertos en en la región se explica por el grado de impunidad del gozan sus asesinos, según el balance del International Press Institute (IPI) en su informa anual sobre los periodistas víctimas de violencia, publicado en ocasión de la Jornada Internacional para la Libertad de Prensa. La jornada fue proclamada por la Asamblea General de la ONU en 1993.

   
Según las cifras reunidas por el IPI, en los últimos meses 88 periodistas murieron a nivel mundial, de los cuales 46 fueron muertos mientras llevaban a cabo investigaciones delicadas, 33 mientras cubrían conflictos armados y nueve mientras realizaban su trabajo.
 
 
Una vez más México resultó el país con mayor número de periodistas muertos: 12. Scott Griffen, vicedirector del IPI, subrayó que "México sigue siendo el país más peligroso del mundo para los periodistas, porque el ambiente se volvió más peligroso para todos los ciudadanos, pero también porque las autoridad demostraron ser incapaces de resolver estos casos, algunos de ellos clamorosos".
 
"La impunidad es el verdadero motivo por el cual hay tantos periodistas muertos, es lo que nos hace comprender que la justicia no funciona", agregó Griffen, recordando el caso emblemático de Javier Valdez Cárdenas, conocido especialista sobre el narcotráfico asesinado frente a la sede de su oficina en Culiacan, capital del estado de Sinaloa, en mayo del año pasado.
 
"Pasó un año desde el asesinato de Valdez, en pleno día y sobre la vía pública, y no hubo ningún progreso en la investigación de su homicidio. Desgraciadamente, no podemos decir que esto sea una novedad", concluyó el responsable del IPI.
 
Más allá de la violencia que cuesta vidas, el periodismo está bajo ataque en todo el mundo, entre la polarización política y la innovación tecnológica que facilitó la rápida difusión de discursos de incitación al odio, misoginia y "fake news", que a menudo llevan a los gobiernos a adoptar nuevas restricciones sobre la libertad de expresión.
 
La advertencia figura en el último informe de la Unesco, "World Trends in Freedom of Expression e Media Development" difundido en ocasión de la Jornada Internacional por la Libertad de Prensa.
 
Entre 2012 y 2016 -afirma el informe- en el mundo fueron muertos 530 periodistas, un promedio de dos por semana, y solo en un caso de cada diez se hace justicia.
 
"La impunidad para los crímenes contra los periodistas sigue siendo la norma", agrega el documento. En el 92 por ciento de los casos se trataba de periodistas locales.
 
En los últimos diez años los periodistas muertos fueron 800 "y de estos crímenes 9 cada 10 quedaron impunes", dijo el vicedirector general de la Unesco Getachew Engida.
 
"Estamos todos de acuerdo en que no existe democracia sin libertad de expresión y no hay desarrollo sin democracia", agregó.
 
Además el número de veces en que se cerró el acceso a Internet pasó de 18 en 2015 a 56 en 2016, y aumentaron también los bloqueos y filtros. Por una "serie de motivos, entre ellos la seguridad nacional, los gobiernos monitorean cada vez más los medios y piden también el retiro de las informaciones online, en muchas circunstancias no solo en relación con discursos de incitación al odio o contenidos que alientan el extremismo violento, sino también en casos de legítimo posicionamiento político".
 
Fuente: ANSA